Desde el reciente lunes 23 de enero, el centro histórico de Trujillo presenta sus calles sin comercio ambulatorio tras disposición del alcalde Arturo Fernández Bazán, luego de que un vendedor miccionara dentro de la estatua de la libertad en la plaza de armas de la ciudad de la eterna primavera.

Las vías de la avenida España y la misma plaza mayor lucieron despejadas, sin ningún tipo de vendedores de ropa, accesorios y mucho menos, de venta de comidas y bebidas al paso como huevos de codorniz, churros, jugo de naranja, entre otros productos de consumo; dejando el libre tránsito a los peatones.

“Uno puede ser pobre, pero limpio, seguiré así (con las medidas) hasta que aprendan a cuidar la ciudad. No permitiré la presencia de ningún ambulante desde la av. España hasta la plaza de armas”, dijo el exalcalde del distrito de Moche.

Para el control de esta nueva medida en las calles y avenidas de la ciudad e impuesta por el también autor de los huacos eróticos, convocaron a personal edil, los cuales realizan dos turnos que consisten en: el primero desde 6:00 a.m. a 2:00 p.m. y el siguiente turno de relevo hasta las 9:00 p.m.

Por su parte, Mario Reyna, primer regidor de la MPT, señala que hay un plan de formalización para los ambulantes del centro histórico y que no es de corto plazo. «No se trata de ir a corretearlos y quitarles sus cosas, sino de incluirlos en un proceso de formalización de manera planificada, organizada e ir ajustando requisitos y sanciones en caso no cumplan», explicó.