El rumor y el chisme son parte de la cultura humana. Yuval Harari prácticamente dedica un capítulo entero (capítulo 2) en su libro Sapiens, de animales a dioses, al desarrollo del homo sapiens, nuestro antepasado, gracias al desarrollo del chismorreo. Interesante hipótesis que plantea este historiador al decir que el lenguaje aparece como una necesidad de saber qué hace el otro, el contrincante, el enemigo. Gracias a esta inclinación, construimos percepciones y prejuicios a través de los numerosos chismes y rumores que circulan, millones, diariamente. Generamos, incluso, juicios de valor a partir del éxito de algún comentario que contenga la forma de un juicio creado por argumentos sólidos. Podemos construir una verdad con falsedades que tengan toda la estructura de una verdad imbatible. En algunos casos, la historia oficial, la legalidad a través de todas sus formas y los medios de comunicación cumplen un rol importante para “legitimar” mentiras y defenestrar verdades. La historia, como ciencia, con ayuda de otras sean sociales o físicas, ha estado tratando de desvelar esas historias que aparecen como verdaderas y que plagan nuestros libros y principios que rigen nuestra sociedad. Revisando algunos casos históricos tenemos que, durante la Guerra Civil Española, hubo una campaña orquestada contra un líder trotskista, Andreu Nin, campaña que mostraba cómo se puede crear todo un escenario inexistente con el fin de justificar su fusilamiento; o el caso de guerras cuyas justificaciones se han ido volviendo insostenibles a lo largo del tiempo, como la invasión de las alturas del Golán por parte de Israel contra Siria (como lo explica Avi Schlaim) o como la invasión de Irak por parte de USA en la Segunda Guerra del Golfo, con un costo político y económico no solo en USA, sino en Gran Bretaña y España, país que sufrió en terrible atentado del 11 de marzo 2004. Este último, incluso, tuvo una burda manipulación del gobierno de turno, culpando al grupo ETA cuando este atentado fue planificado y ejecutado por islamistas para castigar la participación de España en la aventura iraquí.

La construcción de la verdad siempre ha tenido un tratamiento especial, sea del bando que la manipule. Puede ser parcial o negada totalmente. Es difícil mostrarla en su totalidad, pues siempre “pisará callos” incluso del mismo bando que la genere. Casos terribles en la historia peruana tenemos varios: la prensa chicha y la compra de editoriales televisivos en la época de Fujimori es uno de los más sonados y del cual hay bastante investigación hecha. El libro Muerte en el Pentagonito de Ricardo Uceda es una buena muestra de cómo se crean falsas evidencias.

Vivimos en tiempos de información virtual rápida. Rodeados de una prensa que investiga poco (hay necesidad de buenos recursos para hacer una investigación exhaustiva), mucha información llega a un público atemorizado por una pandemia que nos ataca nuevamente y que camina desorientado. El ejemplo más lamentable de manipulación inadecuada ha sido la difusión de un cuadro mostrado en un programa de Willax TV que ha generado rechazo por parte de académicos del ramo. Osadía, cinismo e insania total. Además, con la fuerte inestabilidad en lo económico, social y político es fácil generar muchas noticias de origen dudoso, falso o parcial. La clase política no deja de asombrarnos: los personajes que causaron toda esta zozobra osan lanzar pedidos absurdos como la sanción por la muerte de dos jóvenes en la marcha del sábado 14 de noviembre por su acto sedicioso; o la exigencia de las vacunas las cuales no lograron ser adquiridas pues las gestiones finales se realizaron en los momentos que Vizcarra renunciaba al poder. A casos lamentables de periodistas que buscan atacar a personajes públicos como las débiles evidencias y argumentaciones de Karina Novoa para vincular insidiosamente al exministro del interior Rubén Vargas; sus conclusiones podrían ser un modelo naturalista de inferencias del siglo XIX para construir sistemas racistas, por ejemplo.

Las elecciones generales 2021 están cerca. Cada vez que nos aproximamos a esta fecha clave y veremos, por supuesto, cómo la verdad se irá alejando cada vez más intencionalmente. Tenemos que estar muy alertas ante el escenario que se nos viene. Hay que leer entre líneas lo que nos van mostrando.

Gerardo Cailloma

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