Una grave acusación pesa sobre Augusto Aldave, director del Hospital Regional Docente de Trujillo. La contraloría indica que el 7 de julio pasado, pacientes del nosocomio perdieron la vida porque hubo una baja presión de oxígeno y que Aldave, tenía conocimiento del problema y no tomó acciones.

El 7 de julio en 75 minutos, 10 personas perdieron la vida en este nosocomio a causa de la COVID-19. La falta de presión en el oxígeno evitó que se pueda brindar tratamientos a las personas que habían ingreso por problemas respiratorios.

Después varios meses, la Contraloría informó que desde junio se vienen advirtiendo de fallas en el establecimiento y que los jefes de departamentos fueron notificados. Sin embargo, el personal del hospital no tomó las medidas correspondientes para subsanar este desperfecto.

La Contraloría pide que se le inicie un proceso penal y administrativo en contra del director Augusto Aldave. En el informe N°022-2020-2-0640-SCE de “Servicio de control específico a hechos con presunta irregularidad” el órgano de control revisó la infraestructura del 1 de marzo al 31 de julio y dicho documento fue derivado el 21 de octubre al gerente de Salud de La Libertad, Fernando Padilla.

En el mismo documento se detalla que «deficiencias advertidas por el jefe del Departamento de Emergencia y Cuidados Críticos del Hospital Regional Docente de Trujillo, sobre la disminución de la presión del oxígeno medicinal para pacientes Covid-19, son omitidas por parte de su director ejecutivo, a pesar de que las mismas fueron reiteradas oportunamente, (lo que) ocasiona grave riesgo a la vida y a la salud de los pacientes”.

Padilla asegura que Augusto Aldave habría tomado “conocimiento, durante los meses de junio y julio, de manera reiterada, mediante oficios y verbalmente”.

Durante el fatídico 7 de julio 10 decesos se produjeron entre las 3:45 y las 5:00 am, tiempo exacto donde se produjo la reducción del flujo de oxígeno. La supervisora de guardia nocturna del Departamento de Enfermería, informó a la Contraloría que esa noche los ventiladores mecánicos emitían una señal de advertencia por la presión de oxigeno produciendo el mal rendimiento de estos equipos.

En declaraciones para Sol Tv, Aldave negó que existiera una omisión a las deficiencias reportadas. Ya he hecho el descargo respectivo. En otro momento sostuvo «Acá se refieren a lo que pasó [en] los meses de junio y julio, que fueron los meses más difíciles. Ellos parcialmente presumen que hemos omitido algunas situaciones, que como director hubiera respondido, pero nosotros hemos hecho ver que han descontextualizado la realidad”.

Fuente: Diario Correo