El actual presidente del consejo de ministros presenta varias denuncias en su contra, donde se le acusa de violencia familiar, social y laboral, por parte de su esposa, hija, vecinos, agentes de seguridad y serenazgo, además de una empleada de Agrobanco. También, investigaciones en la Fiscalía, por colusión, contaminación ambiental, robo y agresión física. Afrontó un juicio de desalojo por falta de pago.
De acuerdo a los documentos recogidos por el diario La República, la madrugada del 22 de octubre del 2016, pocos minutos después de las dos de la madrugada la ahora fallecida, Ana Montoya, esposa del premier, y su hija Catherine Valer Montoya; llegaron a la comisaría de San Borja para denunciar que habían sido agredidas físicamente por parte del premier quien «le propinó bofetadas, puñetes, patadas en el rostro y diferentes partes del cuerpo, y jalones de cabello», según declaraciones de su hija.
Por su parte, Ana Montoya afirmó que su esposo «le propinó un puñete en el rostro y un empujón contra el suelo».
El 08 de febrero del 2017, el 9° juzgado de familia de Lima dictó medidas de protección a su favor prohibiendo a Valer cualquier conducta que apunte violencia y/o acoso en contra de su esposa.
«El era muy agresivo, decía mentadas de madre y un rosario de lisuras. Hacían mucha bulla, parecía que se tiraban cosas. No sabía que pasaba arriba. Llamé muchas veces a serenazgo y no abrían la puerta», narró la dueña del departamento donde vivía la familia Valer Montoya, quien añadió también que a raíz de todos los problemas causados que irrumpían la tranquilidad, decidió hacerles un juicio de desalojo y se fueron sin pagarle 40 mil soles.

Caso Agrobanco


Se suma a todos los casos, la denuncia por la agresión que sufrió la trabajadora Cecilia Villanueva en el 2007.
El incidente se habría producido debido a que en ese año, el expresidente Alan García había recomendado a Valer para el puesto de gerencia de desarrollo de Agrobanco, para el cual debía pasar una prueba psicotécnica.
El acusado, fue a rendir la prueba sin éxito a causa de una crisis por lo que la evaluadora, le recomendó regresar al día siguiente. Cita a la que acudió para resolver la prueba. Sin embargo, su chofer lo interrumpió diciendo que traía un mensaje del entonces presidente. Al salir, Valer quiso llevarse la prueba, a lo que Cecilia se opuso obteniendo un empujón que la llevó hasta el suelo.
El gran repertorio de denuncias, también acoge una colusión con el alcalde de Ucayali, Antonio Marino. Pues, el 20 de febrero se firmó el contrato para la administración temporal del camal municipal entre Antonio Marino y Héctor Valer. El cual, según la fiscalía de Ucayali «no evidenció un proceso imparcial y transparente».
Dicho contrato fue incumplido y dejado sin efecto; lo que originó un desabastecimiento de carne en la localidad, el reclamo de los comerciantes y empleados. En este panorama, el presidente de la asociación de comerciantes mayoristas de carnes, Aster Díaz, fue corneado por un toro dejado suelto que le ocasionó la muerte.

Por NTrujillo

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