Un particular hecho sucedió en el marco judicial por la defensa de los derechos de los animales, esta vez, con el zorro «Run Run» como protagonista. El Instituto de Defensa Legal pidió que el popular zorro sea «liberado» en su hábitat natural, o trasladado a un espacio silvestre controlado, pero sin cautiverio.
El Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) logró desestimar esta petición, sujetándose al Informe Técnico desarrollado en diciembre de 2021, el cual evalúa que Run Run —zorro que vivió como cría de mascota durante ocho meses— no se comporta como un zorro silvestre, pues depende de la intervención humana para sobrevivir, tales como el refugio, alimento y atención veterinaria constante.
El organismo ambiental señaló que la liberación inmediata del zorro —que aprendió a vivir con los humanos, no en la naturaleza— no supondría un logro, sino un riesgo para la vida de Run Run y para el resto de animales del ecosistema al que se pretendería derivarlo. El expediente del animal no cuenta con evidencia suficiente de que haya aprendido a cazar, se haya vuelto independiente o haya adoptado conductas silvestres que hagan reconsiderar la petición de IDL.
Finalmente, el juez del caso rechazó la liberación del zorro a su hábitat natural y su reinserción a un Área de Manejo de Fauna Silvestre en Libertad y declaró que Run Run seguirá siendo cuidado por los encargados del zoológico de Granja Porcón, ubicado en el departamento de Cajamarca.

