El hombre aprovechó el intenso calor y la falta de atención de los trabajadores para refrescarse.
Trujillo, en otro lamentable episodio que refleja una pérdida de respeto en una ciudad que alguna vez fue reconocida como ilustre, ha presenciado un acto de falta de consideración. En esta ocasión, un hombre ingresó a la plaza de Armas con la intención de bañarse utilizando la manguera destinada al riego de las áreas verdes.
El individuo aprovechó un momento en el que no había trabajadores presentes para tomar la manguera y rociar agua por todo su cuerpo. Aprovechando el intenso calor, buscó «refrescarse» de esta manera peculiar.
Sujeto se retiró de la plaza
El hombre, aparentemente en situación de indigencia, llevaba consigo una mochila de tipo carpa que contenía sus pertenencias. Después de llevar a cabo su improvisado baño, se retiró del lugar totalmente mojado.
Antes de abandonar la plaza, sacudió la tierra y el agua de sus zapatos en la berma de la plaza de Armas. Este incidente refleja la importancia de mantener el respeto por los espacios públicos y destaca la necesidad de promover comportamientos adecuados para preservar la dignidad y el orden en la ciudad.
