El historiador solicita a los trujillanos a oponerse al pintado de la Municipalidad, postes y ubicación de luces, a lo que considera actitudes personalistas por parte de Arturo Fernández.
El reconocido historiador trujillano, Iván La Riva, ha expresado su profunda preocupación y crítica en relación al reciente pintado de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT), llevado a cabo bajo la gestión del alcalde sentenciado, Arturo Fernández Bazán. Además, La Riva ha señalado otros aspectos urbanísticos que considera discordantes con la estética y la tradición de la ciudad.
El historiador ha manifestado su inquietud sobre la falta de armonía que percibe en el nuevo aspecto de la Plaza de Armas, el epicentro histórico de la ciudad.
«Es una pésima impresión lo que está ocurriendo en mi plaza mayor. El pintado del Municipio no guarda armonía con el entorno que siempre se respetó en el centro histórico. Los postes blancos dan la impresión de que la Municipalidad se asemeja a una antesala de un hospital», mencionó.
Pintado de Municipalidad
Señaló que la modificación de la Municipalidad, con la incorporación de ventanas amarillas y detalles dorados, altera la sobriedad y los principios de respeto hacia la historia y el patrimonio de la ciudad.
“Este palacio tiene un modelo Florentino, guardaba una sobriedad. Entonces, esas ventanas amarillas y ese dorado, rompe esa armonía y esquemas de un respeto hacia el manejo histórico de nuestro monumento”, precisó.
Luces: Un circo
En cuanto a la ubicación de luces en los árboles de la plaza de Armas, La Riva lo ha calificado como un espectáculo de circo. También, ha instado a los trujillanos con un profundo arraigo en la ciudad a oponerse a lo que considera actitudes personalistas por parte del alcalde, sugiriendo la importancia de preservar la autenticidad y la historia de Trujillo.
“Las luces en los arboles perjudican a las plantas. Anteriormente en Navidad se comprobó que se secaban con el calor de las luces. Esto que van a poner aquí va a parecer un circo. Quienes somos trujillanos de corazón y raíces, debemos oponernos a estas actitudes personalistas de una persona que busca notoriedad”, sentenció.
¡Dato!
Este debate sobre la estética y el respeto por el patrimonio cultural de la ciudad seguramente seguirá siendo un tema de discusión en la comunidad trujillana.

