El monumento arqueológico de Kuélap, la joya arquitectónica de los chachapoyas, se encuentra en un estado muy vulnerable por diversas afectaciones como la humedad, el desprendimiento del material lítico en condición de colapsos y precolapsos de la muralla perimétrica, abundante vegetación arbórea, fatiga de materiales (argamasa), grietas transversales y fisuras (fallas estructurales). Por la humedad, desprendimiento de material lítico, abundante vegetación, grietas, advierte comisión de técnicos.


Según la ministra de Cultura, Gisela Ortiz, menciona que desde hace algunos años, Kuélap viene deteriorándose en su estructura causando preocupación a los amazonenses. Cualquier intervención para recuperarla parte de un diagnóstico técnico.


Desde el redescubrimiento de Kuélap hacia el año 1843, este sitio arqueológico ha recibido la atención de la comunidad científica (nacional e internacional), y se ha convertido en el foco turístico más importante de la parte nororiental de Perú, con una recaudación de un promedio de 3 millones de soles anuales y un registro mensual promedio de 500 visitantes, tanto nacionales como extranjeros antes de la pandemia del covid-19.