Abimael Guzmán fue capturado el 12 de setiembre de 1992, poniendo fin a la ola de terror que había sembrado desde las lejanas y abandonadas zonas andinas del sur, hasta las periferias de una Lima sometida en una crisis económica y de inseguridad.
El teniente general PNP, Félix Murazzo Carrillo, en diálogo con La República, dejó entrever que la captura del sindicado cabecilla de Sendero Luminoso pudo haberse ejecutado mucho antes de no ser por la intervención del régimen del exdictador Alberto Fujimori y de su asesor, Vladimiro Montesinos, los mismos que posteriormente se adjudicaron su captura.
El hallazgo
El exoficial del Equipo de Investigaciones Encubiertas de la Dirección Contra el Terrorismo (DINCOTE), relató que este reducido equipo conformado en 1988 durante el gobierno de Alan García, dio con el paradero del líder subversivo, al cual ubicaron en un inmueble de la calle Buenavista 265, en el distrito limeño de Santiago de Surco.
Agentes de la unidad inspeccionaron la basura de aquella casa el 27 de noviembre de 1990, encontrando pedazos de hoja mecanografiada con anotaciones y medicamentos para la psoriasis. Tras esto, se determinó que el manuscrito había sido escrito por el mismo Abimael, y que la medicina mencionada correspondía a una enfermedad que este padecía.
De igual forma, el interceptar conversaciones telefónicas que se daban en la zona, permitieron confirmar la presencia de Guzmán, de forma que se trazó un operativo de captura a ejecutarse el jueves 6 de diciembre de 1990. Sin embargo, una llamada terminó desbaratando este plan.
El fallido operativo
El miércoles 5 de diciembre de 1990, el jefe de la DINCOTE, el general Juan Oblitas Jaén, recibió una llamada del general Pablo Rivera Portal, advirtiéndole que, de ejecutarse esta operación, tendría problemas. Tras esto, el director de la Policía Nacional, el general Adolfo Cubas Escobedo, llamó a Oblitas para decirle que el plan se cancelaba por órdenes desde el mismo Palacio de Gobierno.
Según el relato de Félix Murazzo, Adolfo Cubas era vinculado con Vladimiro Montesinos y, tras esto, Héctor Jhon Caro fue nombrado como nuevo jefe de la DINCOTE, oficializando así la cancelación del operativo.
¿El plan de Fujimori?
Según el teniente general PNP, la razón de esta sospechosa intervención se debió a que Fujimori ya tenía proyectado realizar un Golpe de Estado bajo el argumento de la lucha antisubversiva, por lo que de ejecutarse este operativo – que apuntaba a ser victorioso – el exdictador se quedaría sin motivos para el autogolpe perpetrado el 5 de abril de 1992.
Esta versión fue confirmada por el exjefe de la unidad, el comandante PNP, Clodomiro Díaz Marín, quien aseguró que de haberse logrado la captura de Abimael en 1990, muchas vidas se habrían salvado.

