Entidad advierte riesgos en su disponibilidad para pacientes en estado críticos.

La Contraloría General de la República (CGR) recomendó a la Gerencia Regional de Salud (Geresa) de La Libertad adoptar las acciones correctivas para mejorar el uso de camas en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Regional Docente de Trujillo. Los auditores identificaron que no están siendo utilizadas de manera óptima, poniendo en riesgo su disponibilidad y acceso para los pacientes con COVID-19 en estado crítico.

El Informe de Visita de Control N° 001-2021-OCI/0640-SVC, con un periodo de evaluación del 12 al 18 de enero de 2021, precisa que en la UCI se observó a una paciente que no se encontraba conectada a un ventilador mecánico, con indicación médica de alimentación vía oral, despierta y lúcida visualizando programas en un televisor colocado exclusivamente al frente de su cama.

Asimismo, se advirtió que el servicio de cirugía ambulatoria y endoscopia fue abierto al público sin contar con disponibilidad de UCI para eventuales complicaciones, pues toda esta unidad está totalmente ocupada con pacientes COVID-19 y hay otros en espera en Emergencia.

Además, realizaron una cirugía plástica que no se encuentra en el listado de Referencias de Intervención y Procedimientos de Cirugía Ambulatoria. Estos hechos incumplen la Norma Técnica de Salud y pone en riesgo la integridad de los pacientes.

El informe también señala que la programación laboral del personal de salud carece de mecanismos de control y supervisión pues se advirtió que un médico ingresó al nosocomio a dejar su vehículo y salió inmediatamente cuando este realizaba trabajo remoto.

También se programó un día libre por el cumpleaños de un galeno, distinto a la fecha registrada en el Reniec, poniendo en riesgo la capacidad de respuesta del hospital durante la emergencia sanitaria.

Otro hecho relevante advertido es que las historias clínicas de pacientes con COVID-19 en UCI y Hospitalización no consignan indicaciones médicas, evoluciones, así como hora, firma y sello de responsables de la atención, poniendo en riesgo el manejo sanitario recuperatorio de los pacientes.

Además, la comisión de control evidenció que pacientes COVID-19, hospitalizados con comorbilidad, reciben una dieta normal y no acorde a su estado metabólico, en un horario posterior al indicado, pues el personal de nutrición no ingresa al área COVID del nosocomio.

Los auditores también advirtieron que en la unidad de Emergencia, UCI y Hospitalización había ausencia y no permanencia del personal médico programado en los servicios de Ginecología y Obstetricia, evidenciando que ningún colaborador se encontraba en estas áreas.