Una visita inopinada por parte del nuevo ministro de Salud, Luis Dyer, a las oficinas y establecimientos del Ministerio de Salud (MINSA), dejó en evidencia el anticuado estado en el que estos servicios operan, razón que justificaría la falta de atención oportuna, el desabastecimiento de medicamentos, la lentitud de los procesos, entre otras cuestiones.
Los archivos
Según declaró el propio Dyer a RPP: «Estamos encontrando un ministerio que tecnológicamente está en el año 95», esto tras descubrir que gran parte de los procesos del MINSA se realizan de forma manual. Y es que durante su visita a las instalaciones del gabinete se encontró con habitaciones llenas de expedientes físicos, cuya gran mayoría aún no está digitalizada y que en una abrumadora cantidad, el espacio donde se encuentran les resulta insuficiente.
Según los trabajadores del área, aquellos documentos se encuentran organizados por números y años para poder ser localizados. De igual forma, señalaron que al día reciben entre 60 y 120 notificaciones judiciales y que hasta el momento hay más de 400 mil casos en diferentes etapas. Ante el panorama, Dyer enfatizó la necesidad de migrar digitalmente.
Las jeringas guardadas
Otro punto que abordó el ministro es que, durante su visita al Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estratégicos en Salud (CENARES), se encontró con que más del 30% del almacén estaba ocupado por jeringas compradas en 2022 por S/49 millones y que están próximas a vencer.
Dyer afirmó que convocará a la Contraloría para evaluar alguna posible irregularidad, pues asegura que esta situación le «huele mal», mas se rehusó a emitir una sentencia sobre posible corrupción.
Los médicos tardones
En una de sus inspecciones al Hospital Nacional Dos de Mayo, Dyer fue abordado por una usuaria que le indicó el mal trato que reciben los pacientes por parte del personal médico. Y es que no es solo la lentitud para programar una consulta, sino también la tardía hora a la que los profesionales de la salud se apersonan para atender.
La falta de información clara que los pacientes reciben sobre los procesos, más el nulo apoyo que reciben las personas con dificultades para poder realizar trámites, terminan socavando la crisis en la que este ministerio se encuentra.
