Inicio Locales Rusia y Ucrania: A 4 años del inicio de uno de los conflictos más sangrientos de la Europa actual

Rusia y Ucrania: A 4 años del inicio de uno de los conflictos más sangrientos de la Europa actual

«Nosotros nunca pedimos esta guerra», fueron los descargos del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien testificó ante el Parlamento Europeo luego de que el mandatario ruso, Vladimir Putin, acusara a múltiples países del viejo continente de facilitar armas nucleares a Ucrania en medio de un intento por llegar a la paz por parte de Estados Unidos, intento que solo apunta a ser un corto respiro en el fragor de la batalla.

En un día como hoy, hace cuatro años, Rusia daba inicio al conflicto más sangriento que Europa ha presentado desde la Segunda Guerra Mundial. Y es que casi 1,8 millones de bajas militares, 15 000 civiles muertos y 5,9 millones de desplazados son las cifras que ha dejado el intento de invasión a Ucrania, hecho que en los últimos días conllevó a que Estados Unidos intente mediar conversaciones entre las capitales enfrentadas.

El inicio de la guerra

Un 24 de febrero de 2022, Rusia decidió lanzar una poderosa ofensiva militar con el fin de abrirse paso hacia la ciudad de Kiev, capital de Ucrania. A través del país vecino, Bielorrusia, movilizó las tropas que, al entrar en el territorio enemigo, provocaron múltiples violaciones a los derechos humanos e internacionales, desencadenando uno de los desplazamientos más numerosos de población europea.

Durante los últimos años, el avistamiento de tropas rusas en las zonas de la periferia este del país se volvieron frecuentes, más aún considerando que los pobladores de este lado del país tienen una inclinación hacia la nación dirigida por Vladimir Putin. Es más, las regiones de Crimea y Dombás, anteriormente de Ucrania, fueron ocupadas militarmente por Rusia hace 10 años, volviéndolas de esta forma zonas hábiles para el ingreso de tropas rusas al territorio ucraniano.

El inicio del conflicto

Pese a ello, el conflicto entre estas dos naciones tiene un contexto más amplio, y es que desde su creación, las relaciones entre estos dos países siempre han estado marcadas por una notable tensión, pues luego de la disolución de la Unión Soviética en 1991, Ucrania se consolidó como una nación independiente con mandatarios que intensificaban o disminuían los vínculos con el Kremlin (palacio de gobierno del presidente); y con un pueblo cuya región oriental tenía una afinidad mayor con Rusia, mientras que los occidentales reafirmaban la soberanía del estado ucraniano.

Pese a ello, en 2014, las decisiones tomadas a favor de Rusia por el gobierno de Víktor Yanukovich, provocaron una oleada de protestas que culminaron con la destitución del presidente prorruso. Ante este caos constitucional, soldados rusos sin distintivos aprovecharon para tomar control de la península de Crimea. Pese a que Rusia negó su participación en esta ocupación, «oficializaron» el anexo de Crimea a su país ante la mirada atónita de los países proeuropeos y la propia capital ucraniana.

La toma de Donetsk y Lugansk permitió sentar los precedentes de lo que desembocaría en la guerra que se libra desde 2022.

El futuro

Tras su regreso a la Casa Blanca, el presidente Donald Trump ha intentado mediar palabra entre los países en conflicto, pero todo apunta a que no tendrán los resultados esperados. Putin reclama que buscan labrar el terreno para una derrota estratégica por parte de su nación, acusando además a los países occidentales de haber intervenido a favor de Ucrania. Por otro lado, Zelenski y el ministro de defensa ucraniano ya tienen listo el plan a seguir para este quinto año de guerra en donde buscarán prevalecer ante la ofensiva rusa.

De esta forma, las naciones en conflicto dejan en claro que aún no se contempla un cese al fuego, dejando abierta la puerta para continuar con el derramamiento de sangre y escalar aún más las tensiones a nivel internacional.