El Perú es reconocido y admirado por su diversidad, sin embargo, esta resaltante característica ha sido un arma de doble filo. Pues es una de las causas por las que se ha desarrollado el racismo en nuestro país. En una entrevista a BBC Mundo, el escritor peruano, Jeremías Gamboa mencionó que, desde la época de la conquista, cuando “instalaron un sistema de dos repúblicas: una de blancos y una de indios”, los peruanos han vivido obsesionados por saber a qué grupo pertenecen.

Esta “enfermedad” como llama Gamboa al racismo, se hecho más visible con los medios de comunicación y redes sociales. A pesar de que nos sentimos orgullosos de nuestra diversidad, aún hay muchos peruanos que tratamos de clasificar a las personas por sus rasgos físicos o lugares de origen.

Gran parte de la población peruana se esfuerza por reconocer a qué grupo social pertenece. Algunos procuran dejar sus costumbres de lado para ser aceptados como personas de “mayores privilegios”. Aunque esto suena un tanto absurdo, ya que los derechos humanos son aplicados para todos.

A esto, Gamboa lo llama “el acento de la sospecha de uno mismo”, pues lo peruanos no suelen asumir su mestizaje. Además, acepta que el racismo también está en otros países, pero ellos no tienen este particular acento.