Inicio Locales Por pasarse de coqueto, Poder Judicial ordenó que José Jerí se someta a terapia por patología psicosexual

Por pasarse de coqueto, Poder Judicial ordenó que José Jerí se someta a terapia por patología psicosexual

«Soy un ser coqueto por naturaleza», fueron las palabras de José Jerí cuando fue consultado sobre su situación amorosa durante una entrevista con Beto Ortiz tras llevar un mes en el poder en 2025, año marcado por el comienzo de su efímero paso por el sillón presidencial y por las acusaciones por presunta violación sexual, hecho que motivó a que sea sometido a medidas que, como era de esperarse, no siguió en su momento.

Y es que en agosto de 2025, la denuncia de Jerí por el posible delito fue archivada por el fiscal de la Nación, Tomás Aladino Gálvez, quien igualmente tiene un historial comprometedor. El destituido mandatario, en aquel momento se salvó sin siquiera haber analizado completamente su implicancia en el caso, en enero del mismo año ya se le había ordenado someterse a tratamiento psicológico por patología psicosexual, a la que nunca acudió.

Una denuncia que no se olvida

A finales de 2024, la denunciante alegó que había sido alcoholizada y que al despertar se encontró con que había sido ultrajada, encontrando en la habitación una prenda que sería presuntamente del por ese entonces congresista. Los hechos tuvieron lugar durante una fiesta de fin de año en el distrito de Canta (Lima), en donde había otro involucrado que escapó y que ahora pide que Jerí se haga un examen de prueba de tumescencia peneana (TPN).

Como ya se sabe, apenas se supo de este hecho, a inicios de 2025, se le ordenó a José Jerí que se someta a un “tratamiento psicológico por temas de agresividad, control de impulso e ira, además de una evaluación por patología psicosexual”, a lo cual, su ausencia se debió, en sus propias palabras, a que no se le notificó.

Jerí dice que no le avisaron

El 29 de enero se le ordenó al exmandatario a acatar una segunda orden de tratamiento por conductas del mismo tipo. Recientemente, en una entrevista con Panorama, Jerí señaló que en ningún momento se le hizo alcance de estas medidas, hechos que justificarían que nunca las haya acatado. Sin embargo y como ya es costumbre, el expresidente tiende a hundirse solo, y es que en este caso, pese a que haya habido una irregularidad en la notificación del caso, sí se confirmó que Jerí recibió la orden a través de WhatsApp, hecho que de todas formas lo obligaba a someterse a estas medidas.

Jerí, además, en su búsqueda para evadir la orden judicial, decidió apelar a su condición de congresista, acción que no tuvo efecto puesto que este caso era fuera del ámbito congresal. De esta forma, la censurada autoridad deberá someterse a estas medidas al mismo tiempo que cae sobre él una investigación por presunto tráfico de influencias, proceso que ahora que ha sido desplazado del cargo, podrá efectuarse sin limitaciones.

Jerí ya no es presidente. Hace tan solo unas horas fue censurado, pese a ello, las acciones que hizo antes y durante su mandato ya dejaron huella. Pudo salvarse de la denuncia, sin embargo, deberá afrontar el tratamiento y una investigación que terminará por sellar su destino, hecho que se habría evitado de no haber ascendido al sillón presidencial.