El presidente interino José María Balcázar Zelada pidió al Congreso de la República que le otorgue pensión vitalicia una vez que culmine su mandato como primer mandatario de Perú, cargo que ocupó desde febrero de 2026.
Balcázar, de 83 años, sustentó en su solicitud enviada al titular del Parlamento, Fernando Rospigliosi, que le corresponde ese beneficio por haber ejercido como mandatario encargado, como estipula el artículo 1 de la Ley N° 26519. Esa norma precisa que el exgobernante percibirá un ingreso equivalente al de un congresista en actividad. La cifra asciende a S/15,600.
«Al haber culminado dicho mandato y encontrándome próximo al cese definitivo de mis funciones públicas activas, corresponde regularizar mi estatus previsional conforme al rango de la dignidad del cargo ejercido», se lee en el documento.
La pensión vitalicia no es un derecho automático para un expresidente. Por ejemplo, Dina Boluarte lo requirió en su momento, sin embargo, el Congreso rechazó su pedido en diciembre de 2025 alegando que ese beneficio solo le corresponde a presidentes electos que hayan concluido sus mandatos de cinco años.
Pese al criterio usado con Boluarte, Balcázar Zelada apela a un precedente: la asunción de mando de Valentín Paniagua en el año 2000, a quien sí se le otorgó la pensión vitalicia.


