Universitario cayó 3-0 frente a Defensa y Justicia por la fecha 2 de la Copa Libertadores.

Mucho por reprochar a Universitario y al comando técnico de Comizzo; el partido a comparación del disputado frente a Palmeiras, fue mejor; no obstante es imperdonable y una tortura a los ojos del espectador: ver cómo se desperdician las pocas opciones que un rival te pueda ofrecer; y sobre todo, la incosistencia defensiva, especialmente por bandas.

3-0 ganó Defensa y Justicia, y con justicia, buen juego planteado por Beccacece, rápido, ágil y siempre un paso adelante de la U; el primer gol a los 33′ fue magistral, un tiki taka por banda izquierda e ingreso diagonal al área, Pizzini con clase elevó el balón dejando a Carvallo en el camino; 1-0 se abría el marcador.

Ya en el segundo tiempo, otro show de toques invadió la cancha crema, y Walter Bou marcaba su primer gol en eventos internacionales, y de qué manera, golazo de taquito, mientras que Corzo se tropezaba con Carvallo, imponiendo el 2-0 que menguó toda intención de Universitario.

Y ya a los 80′, la cereza del pastel, se cobró un penalti a favor de los argentinos, que deja dudas y sembró polémica, sin embargo, no cambia la idea de la superioridad de Defensa y Justicia durante todo el partido, finalmente, Bou ejecutaría la pena máxima, esquinado y al palo derecho del arquero crema.

El cuadro de Comizzo se vió muy desganado, bandas desérticas y el inexplicable amotinamiento en una zona de la cancha, error típico del fútbol peruano. Lamentablemente, no se ve una idea clara del fútbol de la U, Comizzo no convence y lo que se logró en 2020 es solo un lejano recuerdo para los cremas.

Por: Polo Jiménez