En un giro inesperado, familiares de las víctimas de los casos La Cantuta y Barrios Altos, anunciaron públicamente su respaldo a la candidatura presidencial de Roberto Sánchez, representante de Juntos por el Perú. Junto a ellos, también anunciaron su apoyo colectivos de derechos humanos, asociaciones de personas afectadas por esterilizaciones forzadas y allegados de Inti Sotelo y Bryan Pintado.
Medios nacionales recogieron el pronunciamiento de estos colectivos, quienes señalaron que el apoyo a Sánchez busca evitar el regreso del fujimorismo al poder, por lo que viciar o anular el voto terminaría favoreciendo a la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, en el balotaje de este 7 de junio.
Esta postura, según lo mencionado por los firmantes, busca defender la memoria histórica de todas las víctimas de graves violaciones a derechos humanos que tuvieron lugar durante el gobierno de Alberto Fujimori durante la década de los 90. Es aquí donde se enmarcan los casos de las masacres de Barrios Altos y La Cantuta, vinculados a desapariciones y asesinatos extrajudiciales que provocaron la reclusión del exdictador fujimorista y de su mano derecha, Vladimiro Montesinos.
