El Ministerio de Cultura ha otorgado el reconocimiento de Patrimonio Cultural de la Nación a la emblemática festividad conocida como el «Carnaval Amazónico de Iquitos», que se celebra en la provincia de Maynas, departamento de Loreto. Esta distinción se otorga debido a la importancia y trascendencia que esta expresión cultural tiene en el fortalecimiento de la memoria histórica de los habitantes de la región.
La ministra de Cultura destacó la relevancia de esta declaratoria, resaltando la necesidad de poner en valor las múltiples costumbres y tradiciones de Iquitos y Loreto. A través de la resolución Viceministerial N° 000126-2023-VMPCIC/MC, publicada en el Diario El Peruano y firmada por la viceministra de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales, se reconoce el valor de esta festividad en la promoción de la unión y el sentido de pertenencia entre la población de Iquitos.
Historia
El Carnaval Amazónico de Iquitos tiene sus raíces en antiguas tradiciones prehispánicas y ancestrales. Durante el siglo XVII, los misioneros jesuitas llegaron a la Amazonía peruana y, con el objetivo de transmitir su mensaje religioso, se interesaron por las creencias y celebraciones de la población indígena. Fue así como introdujeron festividades europeas, eclesiásticas y populares en la región, incluyendo solemnidades como el Corpus Christi y la Semana Santa.
¿Cómo se celebra?
En el caso del Carnaval Amazónico, se trata de la fusión de las festividades cristianas con las tradiciones propias de los pueblos amazónicos originarios. Durante estas celebraciones, se realizaban juegos alrededor de un árbol conocido como húmisha, donde se colgaban regalos.
Los participantes danzaban alrededor del árbol con el cuerpo pintado de rojo y, con hachas adornadas, realizaban cortes hasta que el árbol caía y la gente recogía los objetos colgados. Posteriormente, desfilaban por el pueblo llevando el tronco, bailando y entonando temas musicales.
Actualmente, el Carnaval Amazónico de Iquitos se celebra en puntos específicos y tiene lugar los sábados y domingos previos a la cuaresma. Sin embargo, en otras regiones, la festividad se extiende exactamente durante los tres días anteriores a la cuaresma, desde el domingo hasta el martes, culminando con el Miércoles de Ceniza.
Durante el carnaval, las cuadrillas son dirigidas por un capataz, quien coordina con otros capataces para formar el grupo que visitará las húmishas. El domingo es el día central de la festividad, cuando las personas se disfrazan y enmascaran para ocultar su identidad mientras disfrutan de comidas, bebidas y bailes alrededor del árbol adornado.




