Un acto negligente de personas desadaptadas que no respetan los bienes públicos puede ocasionar la caída de los bolardos instalados recientemente por la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) alrededor del monumento a La Libertad, en la Plaza de Armas, para proteger las estructuras y evitar su deterioro.
Nancy Pretell Díaz, gerente del Proyecto Especial de Recuperación de Patrimonio Monumental de Trujillo – PAMT, exhortó a la comunidad en general a evitar sentarse sobre las cadenas que unen a los 48 bolardos de hierro forjado instalados alrededor de la parte central del principal atractivo turístico del centro histórico.
Se ha detectado que muchas personas inclinan sus cuerpos o se sientan sobre las cadenas y esas estructuras no están diseñadas para soportar peso, lo que las pone en riesgo de que colapsen, dijo.
Los bolardos son de hierro forjado y conforman alegorías de protección estéticas fijadas a un dado de concreto armado con varilla de fierro entrelazadas con cadenas, pero no están diseñados para soportar el peso de las personas, considerando que no pueden ser muy invasivos y son de uso temporal, explicó.
Fueron instalados el mes pasado para restringir de forma provisional el acceso directo al monumento, proteger la escultura de La Libertad, sus alegorías, y resguardar la seguridad de los turistas.
El ingreso del tránsito de personas es para evitar situaciones que pongan en riesgo su integridad, por el deterioro y mal estado de conservación que presentaban las alegorías que acompañan a la estructura central.
La Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de La Libertad autorizó a la MPT la instalación de este cerco temporal ubicado sobre el piso de concreto y fuera del área de mármol que conforma la parte central de la también conocida como Plaza Mayor.
El monumento a La Libertad fue hecho en Alemania por el escultor Edmund Möeller y se inauguró el 4 de julio de 1929 por el presidente de la República, Augusto B. Leguía. Consta de tres cuerpos principales esculpidos en mármol travertino y cobre que representan la opresión, la lucha y la libertad.
El primer cuerpo tiene un basamento de granito y plataforma circular con pedestales que sostienen esculturas alegóricas a: las artes, la ciencia, el comercio y la salud. El segundo tiene tres figuras humanas: un hombre agachado que simboliza la esclavitud u opresión, otro con los brazos hacia atrás que representa la lucha emancipadora, y un tercero con los brazos levantados y los puños apretados que denota la liberación. El tercer cuerpo tiene a la Estatua de La Libertad, representando la victoria y el proceso independentista. Además, hay placas conmemorativas de las batallas emancipadoras.
El uso de los bolardos se mantendrá mientras la MPT realiza las gestiones para ejecutar las labores de restauración y conservación que la DDC ha solicitado.



