Una enfermera de EsSalud de la región Puno está luchando por su vida después de sufrir abuso sexual y tortura por trabajadores de su centro de labores, al punto que la dejaron en estado de coma.
En la tarde del martes fue trasladada a Lima para ser internada en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital Edgardo Rebagliati para que los médicos puedan salvarle la vida.
El cobarde ataque a la enfermera de Puno generó la indignación de sus colegas en diversas regiones del Perú. En La Libertad, la enfermera y dirigente sindicalista María Espinoza Llerena exigió cadena perpetua para los dos sujetos detenidos y hoy presos de manera preventiva.
«Pedimos que caiga todo el peso de la ley para los dos sujetos agresores de nuestra colega enfermera de Puno. Nuestra colega se debate entre la vida y la muerte, por lo que estos actos de crueldad no pueden quedar impunes», expresó.
Espinoza Llerena también lamentó que las mujeres en general no puedan estar a salvo de la violencia en ningún lado, incluso en su trabajo.
«Hay antecedentes de actos de violencia a las enfermeras en sus áreas laborales y quisiéramos que estos actos no se repitan nunca más. No hay palabras para expresar toda nuestra indignación. Nos duele mucho lo que ha pasado», señaló.


