Esta semana, el Congreso como el Ejecutivo fueron cuestionados debido a acciones y declaraciones que han suscitado una serie de críticas.
En estos días se difundió que el Parlamento cuenta con un contrato que les permitía acceder a un buffet en el almuerzo y la cena, además de un desayuno, solventado por el presupuesto del Legislativo el desarrollo del Pleno.
Además, la presidenta de la república, Dina Boluarte, reiteró que no renunciará a su cargo y que el adelanto de elecciones generales le corresponde definir exclusivamente al Congreso, por lo que continuará en la jefatura del Gobierno hasta que el Legislativo decida la fecha de dichos comicios.
Es así, que el estudio del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), elaborada para un diario nacional, reveló que la desaprobación del Parlamento y de la presidenta están aumentando. Asimismo, se incrementa la exigencia de adelanto de elecciones generales.
La encuesta se aplicó entre el 18 y el 22 de febrero e indica que el 90% de ciudadanos rechaza la labor del Parlamento. Cabe señalar que esta cifra no ha dejado de aumentar desde diciembre del año pasado, en que la desaprobación del Congreso se ubicó en 80% y en enero subió a 89%.
Finalmente, la desaprobación de la presidenta del Perú está en 77%. En la macrorregión sur, este rechazo a la labor de la jefa de Estado llega a 86%. Y apenas un 15% respalda su Gobierno.

