Nuestro país atravesaba una convulsionada crisis política en noviembre del año pasado, cuando murió dos jóvenes que salieron a luchar contra el gobierno de Manuel Merino. Ahora, vemos que poco se ha aprendido y se caído en el terruqueo constante para quienes integran la izquierda peruana.

A un año de la crisis política que enfrentó Perú tras la vacancia de Martín Vizcarra y las grandes protestas que ocurrieron, Noticias Trujillo conversó con Yuri Castro, periodista trujillano, sobre las crisis políticas que ocurren en Perú es básicamente por el mal uso que se da a la actual Constitución. iAgregó que la carta magna es utilizada como ‘papel higiénico’.

“La crisis desatada el año pasado en nuestro país no es más que el mal uso de la Constitución Política, actualmente es usada como un papel higiénico. Cada quien interpreta a su beneficio. No solo eso, sino también tenemos el gran problema de siempre, la corrupción”, expresó Yuri Castro.

¿Dónde está la Generación del Bicentenario?

Durante las protestas de noviembre de 2020, se observó que más del 85% de los manifestantes eran jóvenes. Situación que no se veía en nuestro país, puesto que siempre los menores de 18 años es vista como indiferente a lo que sucede en la política. Sin embargo, sucedió todo lo contrario

Pero, ¿qué pasó con los jóvenes? ¿por qué ya no se manifestaron en las siguientes crisis? Para el periodista del diario La Industria de Trujillo, Yuri Castro, la respuesta sería que en estos últimos meses se ha intentado calificar de terroristas a quienes se encuentran en contra de ciertas políticas. Incluso, se ha llegado a terruquear a la izquierda peruana. Sin duda alguna, esto constituye en que muchos jóvenes se cohíban tras los calificativos.

“Se ha visto que durante las protestas contra Manuel Merino que muchos políticos se han dedicado a menospreciar la lucha de ellos. Incluso les han tildado de terroristas tan solo porque están en contra del abuso que comete el Estado. No solo los que salieron a marchar fueron tildados de terroristas, sino, a todos los que son de la izquierda”, agregó.

Cronología

Cuando el reloj marcaba las 8:20 de la noche del 9 de noviembre de 2020, el Congreso de la República decidió aprobar con 105 votos a favor la vacancia contra el expresidente de Perú, Martín Vizcarra Cornejo. El Parlamento lo destituyó por «incapacidad moral», dejando el poder a manos de Manuel Merino, titular de la Mesa Directiva y le correspondía asumir la Presidencia tal como manda la Constitución Política del Perú.

Ni bien culminada la sesión de esa noche, miles de peruanos de diversas ciudades del país tomaron las calles para rechazar la destitución en la que consideraban que el Parlamento tampoco tenía la moral para vacar al mandatario. De los 130 congresistas, 67 estaban siendo investigados por diversos delitos. 

Nadie previó que una jornada complicada se le venía al Perú en los siguientes siete días hasta la renuncia de Manuel Merino, quien asumió la presidencia al día siguiente 10 de noviembre en medio de una alta desaprobación por parte de los ciudadanos. Sin embargo, hizo caso omiso a los reclamos. 

Entre tanto, el arzobispo de Lima, Carlos Castillo, pedía al Parlamento reconsiderar su posición puesto que Perú atravesaba por una profunda grave crisis económica y sanitaria, siendo uno de los países más afectados por la pandemia de la covid-19, con más de 920 000 contagios y cerca de 39 000 muertos en dicho momento. 

Una crisis anunciada

La crisis política que enfrentó el Perú en noviembre de 2020 no era reciente. Desde que asumió el poder Martín Vizcarra tras la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski a la presidencia del país, se venía gestando diversas situaciones en las que en cualquier momento podría estallar. Hasta lo que sucedió en noviembre de ese año.

El 21 de marzo de 2018, Pedro Pablo Kuczynski presentó su renuncia a su cargo en medio de acusaciones de sobornos y corrupción. La dimisión se dió un día antes de que el Parlamento volviera a debatir y votar la salida de Kuczynski por sus supuestos vínculos con la constructora brasileña Odebrecht y entre llamados a la renuncia de varios congresistas.

Cuatro días después, el 25 de marzo, Martín Vizcarra, vicepresidente, asume el mando del país. Vizcarra juraba comentando: «Llegó el momento de decir basta» a este período de «zozobra institucional». Además, propuso luchar contra la corrupción, «Propongo a los congresistas un pacto social a fin de luchar contra la corrupción e impulsar el desarrollo democrático e integrador. Podemos transformar este difícil momento en una nueva etapa política», añadió.

Cierre del Congreso

El 30 de septiembre de 2019, Martín Vizcarra informaba al país en un mensaje a la Nación que, haciendo uso de las atribuciones que le otorga la Constitución, ha resuelto disolver el Parlamento, dominado por la oposición fujimorista, luego de que éste se negara a suspender una polémica designación de nuevos miembros del Tribunal Constitucional. Asimismo, convocó elecciones para enero de 2020.

La vacancia

Tras la disolución del Congreso, se llevaron a cabo elecciones en enero de 2020 para escoger a los nuevos parlamentarios. Siendo en su gran mayoría nuevos políticos. La población esperaba cambios positivos y sobre todo había esperanzas de haber acabado el enfrentamiento entre el Ejecutivo y Legislativo. Todo marchaba bien hasta setiembre. 

El día 10 de ese mes, el Congreso revela la existencia de tres audios que vinculan a Martín Vizcarra con el caso Richard Swing. Presentan primera moción de vacancia contra Martín Vizcarra. Al día siguiente, el Legislativo admite la moción de vacancia (65 a favor, 36 en contra y 24 abstenciones). El 18 septiembre de 2020 se rechazó la medida cautelar impuesta al TC y Vizcarra se presentó al Congreso. No se da el primer intento de vacancia.

09N

Tras revelarse nuevas acusaciones contra Martín Vizcarra, el Congreso presentó una nueva moción de vacancia. Siendo admitida y su votación programada para el 9 de noviembre. Ese día tras una larga jornada de debates, el Pleno declaró la «permanente incapacidad moral» del mandatario en el juicio político abierto contra él, que se produce cinco meses antes de las elecciones generales en el país.

La llamada «moción de vacancia» salió adelante con 105 votos a favor, 19 en contra y 4 abstenciones, superando el número de apoyos exigidos por la Constitución (87 de 130 diputados). La iniciativa fue impulsada por las acusaciones de corrupción contra el presidente por supuestos hechos acontecidos en su etapa como gobernador de la región sureña de Moquegua (2011-2014).

Por su parte, Vizcarra defendió su inocencia antes y después de la votación en el Congreso, asegurando que «no existe prueba de flagrancia de un delito». «Son hechos falsos, no corroborados, recién está empezando un proceso de investigación, son hipótesis», manifestó Vizcarra en su intervención en la Cámara para convencer a los legisladores.

Indignación en las calles

Esa misma noche, miles de personas salieron a las calles haciendo caso omiso a las restricciones que regían para luchar contra la covid-19. En medio de la tensión, uno de los legisladores que apoyó la medida, Ricardo Burga, fue agredido en los exteriores del Congreso cuando declaraba a la prensa.

Manuel Merino, el presidente renunciante

El 10 de noviembre, Manuel Merino de Lama asumió la presidencia de Perú en medio de protestas y descontento nacional. «Juro por Dios, por la Patria y por todos los peruanos que ejerceré fielmente el cargo de presidente», fueron las palabras mientras juraba frente al crucifijo. Merino es un ingeniero agrónomo de centroderecha. Horas después, juramentaba a su gabinete ministerial presidido por el conservador Antero Flores, quien manifestó que los jóvenes salían a las calles porque estaban cansados. 

Jornada de lucha

En los primeros cuatro días de haber asumido la presidencia Manuel Merino, el país vivía en vilo. Desde la noche de la vacancia no había ningún momento en el que los ciudadanos protestaban en las calles. Se sumaba las redes sociales con mensajes contra el mandatario. Así también, sorprendió la brutal represión cometida por fuerzas del orden. 

Según analistas políticos, el jueves 12 de noviembre en la primera gran marcha nacional, participaron cerca de un millón de peruanos. Siendo considerada como una de las protestas más grandes desde la caída del régimen de Alberto Fujimori. 

Censura a la prensa

Renzo Mazzei presentó su renuncia a su cargo de gerente de prensa TV Perú tras denunciar que viene siendo hostigado por personal cercano a Merino. El pedido era que no brinden información sobre las protestas en contra de esta gestión.

Renzo señala que desde que Manuel Merino se autoproclamó presidente del país, gracias al apoyo de los congresistas, una persona cercana al legislador le pidió que, por orden de su gobierno, no se deben transmitir las manifestaciones en su contra.

“Quieren censurar la cobertura mediática sobre las marchas. He recibido una llamada con una directiva (…) desde que juramentó como presidente, recibí la llamada de un trabajador de confianza de Merino para que el canal no transmitiera las protestas”, indica.

14N

Tras intensas jornadas de lucha, censuras y una brutal represión de la policía que incluso la Organización de Estados Americanos OEA hizo que se pronunciara rechazando la violencia y pidiendo al Tribunal Constitucional a pronunciarse de la situación. Finalmente, el 14 de noviembre se convocó a la Segunda Marcha Nacional.

La protesta del 14N estuvo marcada por hechos pocos vistos en Perú, desde tener las marchas más grandes de los últimos 20 años hasta ver cómo el Gobierno de Merino había dado la orden de reprimir a los manifestantes de una manera brutal. 

Producto de la represión policial, los jóvenes Inti Sotelo y Brayam Pintado fueron asesinados por perdigones e impactos de balas por parte de la policía. Además, esa noche más de 70 personas desaparecieron, quienes fueron encontrados con vida en diversos hospitales y comisarías de Lima. Denunciaron haber sido secuestrados. 

Así también, el Seguro Social de Perú anunció el ingreso en dos hospitales distintos de Lima de dos hombres de 22 y 24 años de edad fallecidos por heridas de arma de fuego. La Fiscalía lamentó su muerte y dijo que está llevando a cabo una investigación. El Ministerio de Salud reportó 102 heridos atendidos en hospitales tras las protestas y dijo que 63 personas se encuentran hospitalizadas.

El final

Tras la situación crítica que se vivía en el país, Manuel Merino presentó su renuncia el 15 de noviembre a la presidencia del Perú, luego de masivas protestas que culminaron con la muerte de dos jóvenes y la renuncia de la mayoría del gabinete ministerial peruano.