Por: Gustavo Polo Jiménez

¿Quién no ha disfrutado un partido de Champions entre el Real Madrid y el Liverpool? ¿o una Europa League en la que se enfrenten el Milan y el Manchester United?

Estos equipos de élite han sido la causa de gritos de gol y emociones encontradas, y la Champions y Europa League se encargaban de cumplir estos partidos de ensueño.

Sin embargo, los clubes más pudientes de Europa se han congregado para llevar a cabo la Superliga Europea, que reunirá a Milán, Arsenal, Atlético de Madrid, Chelsea, FC. Barcelona, Inter de Milán, Juventus, Liverpool, Manchester City, Manchester United, Real Madrid y Tottenham Hotspur en un auténtico paraíso futbolísitco.

El problema está en la opinión de la FIFA y la UEFA; los equipos que estén involucrados en esta «élite futbolística» no participarán de la Champions League; y eso no es todo, por ello, aquí te brindamos los detalles

Lo bueno:

Los partidos más vistosos podrán verse en esta Superliga; un Barcelona vs Juventus o un Manchester City vs Atlético de Madrid, podrán verse más seguido.

Al reunir a las empresas más poderosas económicamente, el campeonato contará con clase, y ello sumado al gran nivel de competitividad, hará de este torneo, uno de los más populares.

Lo malo:

Pero no todo es color de rosa, tanto la UEFA como la FIFA, no pretenden que ello se lleve a cabo; y están dispuestos a poner sus sanciones.

Por ejemplo, los clubes involucrados no participarán ni en Europa League ni en Champions League; además se sospecha que tampoco podrán disputar de sus ligas nacionales (es decir, Premier League, Liga Santander, etc).

Además, uno de los puntos más preocupantes es que los jugadores de estos clubes no podrán disputar partidos con sus selecciones, un Portugal sin Joao Félix, Bruno Fernandez, Diogo Jota ni Cristiano Ronaldo, es casi inimaginable; y Messi ya no jugaría otro Mundial.

Realmente, esta creación de la Superliga ha creado debate; entre los que defienden que ya se necesitaba de un fútbol vistoso más continuo, y la otra parte que prefiere quedarse con la magia del fútbol.

De oficializarse esta Superliga, existen dos caminos: el éxito o el fracaso, el inicio de una nueva era o el fin del fútbol.