Durante los casi cuatro años de paralización en las obras de la tercera etapa del Proyecto Especial Chavimochic (PECh) en La Libertad, se trató de dar solución política, manifestó el exdirector ejecutivo del PECh, Edilberto Ñique Alarcón.

“Hay que poner atención a que se trata de un tema técnico y legal, no político. Ahora con el traspase del PECh al Ministerio de Agricultura y Riego (Minagri), va a tener que trabajar de manera simultánea diferentes aspectos”, declaró Ñique.

Además aseguró que “El Minagri deberá trabajar los aspectos legales y técnicos, al igual que los aspectos administrativos”. Ya que el Minagri asume la ejecución de la tercera etapa, principalmente la finalización de la presa de Palo Redondo que está en un 70% de avance.

“El Minagri ha firmado este documento no de una manera improvisada, sabe cómo tiene que manejarlo. Tiene que negociar con el concesionario (Odebrecht), porque este convenio  no lo ha apartado. Este convenio era necesario pues el gobierno central no podía intervenir en un contrato que no había suscrito”, explicó Edilberto Ñique.

Describió que según el Código Civil, los únicos que pueden modificar un contrato son las partes que lo han suscrito. Es decir, el gobierno regional y la constructora brasileña, por eso por más que se presionaba políticamente para destrabar el PECh, no se podía lograr.

El exejecutivo agregó que “Existen marcos legales sobre los que se han suscrito estos contratos de concesión. Lamentablemente, la Ley de Concesiones, por las contradicciones y vacíos que tiene, es la que ha permitido la suscripción de contratos lesivos a los intereses del país, por eso se debe modificar o derogar”.