En el octavo día de ofensiva rusa contra Ucrania, delegaciones de Kiev y Moscú han vuelto este jueves a sentarse en una mesa de diálogo para tratar de alcanzar un alto el fuego. Mykhailo Podolyak, asesor presidencial ucranio, ha anunciado en su cuenta de Twitter el comienzo de la reunión después del mediodía.
La reunión, que distintas fuentes apuntan que se celebra en Bielorrusia, cerca de la frontera con Ucrania, es el segundo intento de establecer un canal diplomático entre Ucrania y Rusia. El primero, celebrado el lunes 28 de febrero, no solo no logró un acuerdo, sino que en plena reunión el presidente ruso, Vladímir Putin, bombardeó el centro de Járkov, la segunda ciudad más poblada de Ucrania, atacando bloques residenciales.
En esta segunda reunión la seguridad de la delegación ucrania corre a cargo de los servicios especiales del líder autoritario bielorruso Aleksandr Lukashenko, según Kiev, pese a que parte de las tropas de Putin están entrando a Ucrania desde ese país. Hace un mes que Rusia empezó a concentrar efectivos en Bielorrusia para, supuestamente, hacer maniobras militares conjuntas con Minsk.
A la espera de que la mesa de diálogo progrese, el coste humano y económico de la guerra es inmenso. Se calcula que hay cientos de víctimas civiles y un millón de refugiados, cifras que apuntan a que esta será la mayor crisis migratoria desde el final de la Segunda Guerra Mundial.


