General PNP Víctor Zanabria señala que no se utilizaron canicas ni perdigones de plomo. Sin embargo, estos objetos estuvieron alojados en los cuerpos de los jóvenes fallecidos y en otros heridos. Pide al Ministerio Público celeridad en las investigaciones.

Los altos mandos policiales salieron al frente para defenderse de las graves acusaciones en su contra por la represión en las manifestaciones. Los médicos comprobaron que los proyectiles extraídos de los cuerpos eran metálicos y otros eran de vidrios macizo (canicas). Estos objetos están prohibidas de usarlas en manifestaciones.

El general PNP, Víctor Zanabria Angulo, dijo que “todas las hipótesis son aceptables, pero vamos a ver la investigación del Ministerio Público”. El agente se refirió que deberá determinar si existió un hecho delictivo.

Las canicas y perdigones de plomo que se encontraron en los cuerpos de los fallecidos, el general aseguró que no utilizaron dichos objetos. Sin embargo, como es de conocimiento público, manifestantes, periodistas y personal médico voluntario resultaron heridos por estos proyectiles.

“Como ven estos colores son específicos para no letales y no son muy accesibles en las tiendas de armas. Sin embargo, los proyectiles metálicos sí es de venta comercial y la ciudadanía tiene acceso porque son para la caza. La policía no tiene este cartucho ni lo usamos», indicó Zanabria.

Es decir, la institución deja entrever que los manifestantes utilizaron estos proyectiles y no la Policía. Pese a que se denunció la represión, el agente lo niega. El caos se apoderó debido al ataque incesante de los efectivos policiales y las profundas heridas que padecen las personas. Uno de ellos tendrá que vivir con un proyectil alojado en el cráneo.

Por otro lado, Zanabria negó que hayan desaparecidos. «Yo no sé de dónde sacan la información de los desaparecidos cuando ya se informó que no hay ninguno. En el caso de las detenciones arbitrarias, la Fiscalía ha ido a las comisarías y ha encontrado que no hubo detenidos», precisó.

Sin embargo, horas más tarde, Luis Fernando Araujo Enríquez, de 24 años, apareció tras estar tres días sin tener conocimiento de su paradero. Afirmó que los agentes del grupo Terna lo secuestró en una vivienda con otra persona más.

Una vez más, Zanabria defendió la institución y señaló que los agentes hicieron uso del buen “criterio” para actuar frente a los manifestantes. La justificación se basa en estándares internacionales. En todo momento, Zanabria pide celeridad del Ministerio Público frente a todas las acusaciones contra la policía.

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