En horas de la tarde del lunes 4 de abril, César Velásquez Montoya, alias «Chino Malaco», fue asesinado por Luis Oliver Pairazamán Alcántara, «Oliver», quien habría confesado el crimen según información oficial del Instituto Nacional Penitenciario (INPE). Ante ello, el cabecilla de «Los Dragones Rojos», fue trasladado al penal de máxima seguridad de Challapalca, ubicado en lo alto de la región de Tacna.
Tras los hechos suscitados aquel día, el INPE emitió un comunicado oficial donde señalaba que Pairazamán habría confesado ser el asesino del líder de «Los Plataneros», esto producto de una gresca registrada al interior del centro penitenciario de Juliaca. La gravedad de este acto motivó a la institución a disponer el traslado del presunto confeso a Challapalca y al Ministerio Público a ordenar el cambio de director del reclusorio donde se produjo el homicidio.
Cabe señalar que tanto el perpetrador como el finado son (o fueron) cabecillas de temidas bandas criminales que en su momento sembraron el temor en diversas zonas de la región La Libertad, sometiendo a comerciantes y empresarios del sector de construcción al pago de cupos a cambio de «protección».
De esta forma, el líder de «Los Dragones Rojos» será internado en el mismo centro penitenciario por donde pasaron excabecillas de la peligrosa banda criminal «Los Pulpos», también oriunda de Trujillo y que en su momento sostuvo una guerra con «Chino Malaco» y «Los Plataneros» por el control territorial en la ciudad norteña.



