Según Miguel Quevedo, coordinador de la Cadena de Papa del Ministerio de Desarrollo Agrario, el bajo precio de las papas no se debe a la importación de la misma. En el mercado de la papa peruana existen otros factores que explican la situación que enfrentan los agricultores.

Al país se importan papas prefritas y congeladas, destinadas a negocios como las pollerías y fast foods. En el 2020, por ejemplo, se trajeron aproximadamente 20.000 toneladas. No obstante, esto representa apenas 0,35% de la producción nacional de papa fresca.

“Más que preocuparse por que se reduzca la importación o se apliquen aranceles, la pregunta es qué hacemos para desarrollar la agroindustria de papa acá en el Perú”, observó Quevedo.
En ese sentido, el especialista subrayó que una oportunidad es apostar por la industrialización del tubérculo.