Todo parece indicar que el fallecimiento del suboficial PNP Diego Manuel Vera Rodríguez se alinea más a la versión difundida por el jefe REGPOL Ricardo Espinoza Cuestas, pues ahora, la el acta de necropsia del finado revela que murió producto de graves lesiones traumáticas en el cráneo y diversas partes del cuerpo. Nada de balas.
Las versiones iniciales consignadas en el acta médico y parte policial de aquel 30 de agosto, indicaban que Vera no solo cayó desde una gran altura, sino que también recibió impactos de bala en el cráneo. Tras conocerse el caso, Espinoza aseguró que la víctima sufrió un accidente y que no hubo fuego de por medio. La difusión de los documentos médicos y policiales terminaron contradiciendo su versión, mas ahora, con el acta de necropsia, el caso parece dar un nuevo giro.
El informe forense al que tuvo acceso Perú 21 evidenció en Vera Rodríguez múltiples lesiones que corresponderían a un fuerte impacto. Y es que según el acta, la víctima falleció fruto de un traumatismo encéfalo craneano severo, junto con legiones traumáticas en el tórax y abdomen. De igual forma, se encontraron múltiples fracturas en el cráneo y costillas.

De esta forma, el acta forense termina respaldando la versión emitida por Espinoza Cuestas luego de que comenzaran a circular hipótesis de que Vera habría tenido participación alguna en la masacre perpetrada ese mismo día en Trujillo.



