La Marina de México rescató a 16 cubanos que escaparon de la isla comunista viajando en una embarcación a la deriva y de los cuales se había perdido todo rastro desde la semana pasada. El grupo partió el 11 de agosto desde la provincia de Pinar del Río, al oeste de La Habana, con rumbo desconocido. Desde ese día se desconocía su paradero, generando angustia entre sus familiares.
Los primeros reportes hablaban de 19 personas a bordo, pero el último balance oficial de la Marina confirma el rescate de 16 ciudadanos: 12 adultos y cuatro menores de edad.
Los migrantes recibieron asistencia médica de inmediato y quedaron a disposición de las autoridades migratorias. La situación era particularmente angustiosa porque un familiar que reside en México denunció días antes a la cadena Univisión que la embarcación contaba con muy poco combustible, lo que hacía temer que quedaran a merced de las corrientes en medio del mar.
Este rescate pone de manifiesto una realidad que se repite cada vez con más frecuencia: centenares de cubanos salen de la isla en embarcaciones pequeñas y precarias, exponiéndose constantemente a naufragios, desapariciones o interceptaciones. Ellos enfrentan grandes riesgos cuando intentan abandonar Cuba por mar en embarcaciones precarias, en medio de una crisis económica, política y social que ha impulsado una migración masiva durante los últimos años.


