Un menor de 11 años se salvó de milagro, mientras que la niña no logró salir a tiempo. Además, un trabajador municipal perdió la vida.
Las intensas lluvias que azotan en la sierra han comenzado a cobrar sus primeras víctimas mortales. Esta vez una menor de tan solo cinco años perdió la vida tras ser arrastrada por la crecida del río en Retamas, distrito de Parcoy, provincia de Pataz, La Libertad.
Según testigos, la pequeña intentaba cruzar un puente artesanal en compañía de otro menor de 11 años cuando la estructura cedió debido al peso y la fuerza del caudal. Lamentablemente, la niña fue arrastrada por la corriente y su cuerpo sin vida fue hallado entre las rocas río abajo. El niño que la acompañaba logró salvarse de milagro, pero quedó en estado de shock tras el fatídico suceso.
Otra víctima mortal en Pataz
Las lluvias también cobraron la vida de Freddy Velásquez Aspiros, un trabajador municipal que falleció tras la caída de una camioneta a un abismo. El vehículo, afectado por el estado crítico de las vías, se precipitó al vacío en una zona afectada por constantes deslizamientos de tierra.
Estado de emergencia
Debido a los huaicos, deslizamientos y desbordes que han dejado incomunicadas a varias localidades de esta provincia, la Municipalidad Distrital de Pataz ha solicitado al Gobierno de la presidenta de la República Dina Boluarte Zegarra la declaratoria de emergencia.
La situación se agrava con el colapso de carreteras y caminos rurales, dificultando la llegada de ayuda humanitaria a los damnificados.

7 distritos aislados
El consejero de Pataz, Luis Rodríguez, informó que hasta el momento 7 distritos de Pataz están incomunicados tras el colapso de 10 kilómetros de la vía nacional. Lo mismo ha sucedido con 30 viviendas y 4 instituciones educativas, lo cual deja a 800 niños sin un inicio de año escolar.
La crisis climática también impacta a diversas provincias de la sierra de La Libertad como Sánchez Carrión y Otuzco, donde cientos de familias han resultado afectadas por el incremento de los ríos y el colapso de viviendas. La población clama por ayuda inmediata a las autoridades locales, regionales y nacionales para evitar más pérdidas humanas y materiales.
Las lluvias continúan, y la preocupación crece en estas zonas vulnerables, donde la prevención y la respuesta rápida de las autoridades serán clave para evitar más tragedias.



