Hace poco se encontraron rajaduras y otros desperfectos en el pavimento de la obra vial que conecta a Trujillo y Huanchaco. Sin embargo, lo que llamó la atención es que la obra ni siquiera ha sido inaugurada. Ante esto y según un informe de la Contraloría, el contratista no estaría cumpliendo con las normativas establecidas para garantizar la resistencia y durabilidad del pavimento.
El escándalo no acaba. Luego de que se reportara el avistamiento de grietas en varios tramos de la obra Corredor Vial Trujillo – Huanchaco, la cual ni siquiera está inaugurada, la Contraloría emitió un informe de control donde identificó al menos 8 interferencias físicas que comprometen la integración de esta carretera con los límites establecidos, puesto que estos están ocupados por terceros. A a pesar de tener conocimiento sobre ello, la presencia de estas interferencias no fueron consideradas en la elaboración de los planos finales.
El tramo afectado
Según el Informe de Hito de Control N.º 088-2025-SCC, que comprende las fechas del 10 al 14 de noviembre, se localizó la afectación en el kilómetro 4 de la obra, un tramo de 160 metros de los 9.2 kilómetros totales que abarca la obra vial. Y es que la presencia de terrenos ocupados por terceros, impide la integración de la obra con los límites establecidos, representando esto un riesgo para el plazo y costo de la obra. Y es que en el documento también se reconoce que, durante la elaboración del expediente técnico de la obra, se tenía conocimiento sobre estos obstáculos; pese a ello, los planos terminarían por elaborarse sin reparar en esta interferencia.
Pero no solo hay un conflicto territorial que impide la continuación de la obra, si no también interferencias de telefonía que se encuentran ubicados entre el kilómetro 0 y el kilómetro 8.7 de la nueva carretera, las cuales también eran de conocimiento del Gobierno Regional La Libertad, y que ignoraría de igual forma en la elaboración del expediente técnico.
La aprobación
El expediente terminó siendo aprobado por la Gerencia Regional de Infraestructura, pasando por alto la información técnica necesaria que pueda permitir la liberación adecuada de aquellas interferencias, comprometiendo así el desarrollo de una obra que se encuentra en la mira del órgano de control, el cual evidenció además que, hasta el pasado 21 de noviembre, el GORE no había cuestionado (bajo los procedimientos correspondientes), el presupuesto de S/ 12.3 millones que la empresa de telecomunicaciones presentó para liberar las interferencias, a pesar de que aquel monto data del último 7 de enero.
Otros riesgos encontrados
En una reciente visita, la Contraloría advirtió que la calidad de la obra ejecutada también se encuentra comprometida, puesto que se encontraron varias deficiencias constructivas que afectan la transpirabilidad de la vía, ubicadas en el tramo comprendido entre los 6.8 y 8.7 de la obra. A todo esto, la Contraloría advirtió que la presencia prematura de rajaduras en el pavimento se debe a que el contratista no está cumpliendo con las normativas necesarias para garantizar la resistencia y durabilidad de este, comprometiendo el tiempo de vida del proyecto y la finalidad pública para la que fue desarrollado.

