El burgomaestre exige aplicar medidas como El Salvador para disminuir la delincuencia y criminalidad.
Ante el alarmante incremento de la delincuencia y criminalidad en el país, el alcalde de la Municipalidad Distrital de Laredo, Sergio Vilchez Neira pide a la presidenta Dina Boluarte Zegarra y al Ministerio del Interior adoptar medidas similares al “Plan Bukele” de El Salvador, conocido por su enfoque contundente para combatir la inseguridad. Según Vilchez, estas políticas son necesarias para devolver el control de la seguridad ciudadana en La Libertad y en el resto del país.
“Se necesita mayor decisión y respaldo por parte de la presidenta de la República, porque es ella quien define las políticas nacionales. Por eso necesitamos aplicar algunas políticas como El Salvador porque podemos seguir siendo contemplativos con gente que mata a sangre fría y que, encima, seguimos manteniendo con recursos del Estado”, declaró el alcalde laredino.
Crítica a la gestión en seguridad
El burgomaestre cuestionó duramente la falta de resultados de las estrategias implementadas por el Gobierno para frenar la criminalidad. Señaló que las actuales políticas de seguridad han demostrado ser ineficaces y exigió una reestructuración inmediata en su planificación.
“En términos de seguridad ciudadana, no ha sido efectiva la planificación del Ejecutivo. Necesitamos nuevos planteamientos a nivel nacional, con políticas que se apliquen de manera concreta desde el Ministerio del Interior para contrarrestar la delincuencia”, puntualizó Vilchez.
Delincuentes deben trabajar
El alcalde también propuso que los delincuentes y criminales en las cárceles trabajen para sostenerse y resarcir el daño causado a la sociedad.
“Estas personas necesitan trabajar, no solo para mantenerse, sino también para devolver algo a la sociedad por el daño que han causado. Deberían realizar trabajos en obras públicas que contribuyan al desarrollo de sus comunidades”, sostuvo.
El “Plan Bukele”: ¿una alternativa viable?
El modelo salvadoreño, implementado por el presidente Nayib Bukele, se ha caracterizado por medidas como el endurecimiento de penas, la construcción de megaprisiones y el uso intensivo de fuerzas de seguridad para combatir pandillas. Sin embargo, este enfoque ha sido criticado internacionalmente por presuntas violaciones a los derechos humanos.
El llamado de Vilchez Neira refleja la desesperación de muchas autoridades locales frente a una crisis de seguridad que parece no tener solución a la vista. Mientras tanto, el debate sobre la viabilidad de implementar un plan de este tipo en el Perú queda abierto, con la ciudadanía exigiendo respuestas inmediatas y efectivas.


