El primer mandatario José Jerí Oré aseguró a los periodistas que su reunión con el empresario chino Zhihua Yang en un chifa del distrito de San Borja, en Lima, no fue para transar algo oscuro, sino para hablar del Día de la Amistad, que se celebra este 1 de febrero. Fue ante las suspicacias que esta acción ha generado, ya que el presidente llegó al lugar ocultando su rostro con una capucha para evitar ser reconocido, de acuerdo a un reportaje del programa Punto Final.
“El día 1º de febrero, que se va a tener, justamente, el Día de Amistad Perú-China. Ya habíamos tomado previamente la decisión de que tenemos que hacer algo diferente porque China es un socio comercial para nosotros, y en consecuencia, además de que voy a comer en ese restaurante, también, ellos (chinos) están interesados en hacer una exposición, y que el día 1º de febrero se van a dar todos los detalles”, manifestó Jerí.
Añadió que lo bueno que se ha planificado se puede entender como malo debido a sombras del pasado, en alusión a reuniones de Pedro Castillo y ministros en la famosa Casa de Sarratea, que se podría asociar. “Eso lo descarto. También se trabaja a nivel Cancillería. Eso está encausado procedimentalmente, ellos tienen toda la intención de que su evento, que se va a realizar en palacio de gobierno se dé de la mejor manera”, indicó Jerí Oré.
Reiteró que, en su caso, no hay nada que relacionar con el pasado. “Las prácticas del pasado son las prácticas del pasado. Estoy totalmente concentrado y descarto cualquier tipo de irregularidad que ayer se ha mostrado (en Punto Final).



