La Conferencia Episcopal Peruana manifiesta su motivación por cuidar la vida y la salud espiritual de todos sus fieles. Esto a través del documento de Protocolo para las actividades religiosas de la iglesia católica en tiempos de pandemia. El protocolo consiste en 3 fases, las cuales abarcan 31 disposiciones. Estas serán cumplidas por los diferentes participantes de las ceremonias religiosas.

La fase 1 consiste en que, al terminar la cuarentena cada obispo debe decidir la fecha en que comenzarán las celebraciones y cultos. La asistencia de personas será solo la tercer parte de la capacidad total del templo. Y se guardará la distancia mínima de 1 metro entre las personas.

La fase 2 se refiere a las reuniones de formación catequética y pastoral, las cuales priorizan el modo virtual. De lo contrario se respetará el máximo de la tercera parte del aforo total, el uso de mascarilla y el distanciamiento mínimo de 1 metro.

La fase 3 enfatiza “Retomar la vida pastoral ordinaria de manera progresiva”. Para ello, se tendrá en cuenta las medidas necesarias hasta encontrar la solución médica a esta pandemia.

La primera disposición dice que, se prorroga la asistencia a la población vulnerable (mayores de 65 años y/o enfermedades preexistentes). Se resalta la disposición del distanciamiento social y uso permanente de mascarilla. Sin embargo, no será obligatoria la distancia entre las personas que vivan en una sola vivienda.

La cantidad del ingreso de participantes será controlada, al igual que su temperatura. Al ingresar se desinfectarán la suela del calzado en una alfombra húmeda con agua y lejía. También se lavarán las manos con agua y jabón o se desinfectarán con alcohol. Luego se les distribuirá en los espacios señalados previamente.

Los sacerdotes, diáconos y feligreses deberán aplicarse alcohol gel en las manos, o lavárselas con agua y jabón, además de usar mascarilla. Se aclara que no habrá ni se usará agua bendita. Tampoco se podrá tocar ni besar las imágenes. Y se recomienda realizar el culto al aire libre en lugares donde sea necesario.

Para la ofrenda de los fieles se colocarán alcancías o canastas a la salida del templo. El saludo de la paz será sustituido por otro gesto que evite el contacto directo. La distribución de la Eucaristía se realizará en silencio y la comunión se dará en la mano.

En la animación de la celebración eucarística habrá un solo cantor o músico o, en su defecto, se utilizará audios de canciones pregrabadas

“La realización de los sacramentos del Bautismo, Primera Comunión, Confirmación y Matrimonio requieren de cercanía física, en lo posible se debe postergar su celebración al menos durante la primera fase. En cualquier caso, siempre deben observarse de manera especial las normas antes indicadas, como el uso de mascarilla, distanciamiento social, aforo máximo y demás que sean aplicables”, se lee en parte del documento.