Evaristo Rubio Acevedo es un trujillano de 55 años que lucha contra la insuficiencia renal y que hoy se muestra optimista tras conocer que el Hospital Regional Docente -en donde se atiende desde la última semana de febrero- ha inaugurado una moderna Sala de Hemodiálisis con nuevos equipos que le ofrecerán una mejor atención a él y a cientos de liberteños.

“Con mejores equipos y nuevos, más rápido se atiende al paciente y se abastece mejor. Ahora serán más pacientes atendidos y ya no se acumularán o esperarán”, comenta mientras reposa en su camilla del área Medicina “C” del Hospital Regional. “Ahora me dializan tres veces por semana. Me siento mucho más tranquilo”, señala el paciente. Así como Evaristo, decenas de ciudadanos esperan con más optimismo una atención oportuna en los pasillos del centro de salud, lo cual impacta directamente en su calidad de vida.

Y es que el nosocomio liberteño recibió un importante donativo para aumentar de 180 a 1000 las atenciones de diálisis en sus instalaciones. “Más de mil personas al mes serán atendidas en la Unidad de Hemodiálisis del hospital Regional, con las 10 máquinas que fueron donadas por la compañía Minera Poderosa, la fundación alemana Malteser y el Rotary Club Internacional. Estos equipos están valorizados en un millón de soles”, indicó el Gobernador Manuel Llempén.

“Antes con dos máquinas solo podíamos atender a 150 personas al mes, pues no teníamos los equipos para cubrir la demanda, así que designábamos de 4 a 7 millones de soles al privado para que nuestros pacientes sean atendidos oportunamente, pero hoy vamos a poder atender a más personas y el dinero será utilizado para mejorar otras deficiencias de nuestro hospital”, sostuvo, a su turno, César Fernández, director del Hospital Regional de Trujillo.

¿Cómo funcionan estos equipos?

“Sin esta máquina no podríamos atender a los pacientes. Internamente se depuran las toxinas y cada sesión, dependiendo, demora dos a tres horas. Si ya el paciente tiene más de tres sesiones, podrían esperar más de tres horas”, explica la enfermera Ana Orgeboso, quien detalla que cuando el paciente está en una etapa crónica o terminal, requiere de este tipo de maquinarias.

“Todo esto parte de una gestión para brindar un servicio de calidad a los usuarios. Invitamos a las empresas privadas y tenemos muy buena recepción. Nos están apoyando y nos han ofrecido una unidad más grande con 10 máquinas de hemodiálisis, lo cual ya ampliará a dos módulos nuestra capacidad instalada”, acotó.