La Policía mantiene una ofensiva firme contra las organizaciones criminales transnacionales. El director de Investigación Criminal, general PNP Víctor Revoredo Farfán, reveló un balance sobre la población penitenciaria extranjera y el nivel de ferocidad de las nuevas facciones delictivas que intentan operar en Perú.
Revoredo detalló la magnitud de la delincuencia internacional recluida en los penales del país. Tras coordinaciones constantes con el Instituto Nacional Penitenciario (INPE), Revoredo expuso cifras respecto al perfil de los internos extranjeros.
«De casi 5 mil extranjeros presos, 3700 son venezolanos, quienes se encuentran recluidos en establecimientos penitenciarios con perfiles criminales muy peligrosos», manifestó en una entrevista televisiva. El jefe de la Dirincri alertó sobre la mutación en las modalidades de secuestro y extorsión, ejecutadas por delincuentes sumamente jóvenes y adolescentes.
Según explicó, las bandas ya no emplean los métodos típicos de retención, sino que se valen de plataformas virtuales y aplicaciones de citas. Las mujeres de la organización actúan como anzuelos aprovechando su apariencia física para atraer a los varones hacia departamentos supuestamente privados. Una vez allí, las víctimas son sometidas a encierros violentos.
Revoredo hizo especial hincapié en el sadismo utilizado por estos grupos criminales para presionar a los familiares de los retenidos. «Hemos visto que electrocutaban, cortaban dedos, cortaban orejas, para hacer que las familias se preocuparan y pagaran más rápido», detalló.
Con la llegada de delincuentes venezolanos, la criminalidad en Perú ha llegado a niveles alarmantes. Las mafias extranjeras son transnacionales y se disputan la hegemonía con clanes delictivos nacionales.



