Fernando Osorio Zumarán


Empecé a escribir y publicar artículos en el diario Hoy y la revista Visión en Lima allá por
los 80. Luego en los años 90 colaboré regularmente con artículos de opinión en el diari
La Industria de Trujillo y posteriormente en el diario El Tiempo Latino en Washington D.C.
en la misma década. Me alejé de este tipo de publicaciones alrededor del año 2000, y
pasé a publicar mis textos solamente en mis blogs por Internet. En todos estos casos he
gozado siempre de absoluta libertad para escribir y publicar mis artículos. Los temas han
sido variados, arte, sociedad, cultura, educación, música, reflexiones personales. Siempre
he sentido la necesidad de comunicar mis pensamientos de manera escrita al gran
público, y recientemente tomé algunas acciones orientadas a retomar esta actividad.
Fue así que le pedí a mi amigo, educador, promotor cultural, y políglota, Gerardo
Cailloma que me contactara con algún medio de comunicación que tuviera a bien
publicar mis escritos. Él muy amablemente me puso en contacto con un par de ellos. La
única restricción que me han impuesto es que la extensión de mis artículos no exceda una
página. Lo cual me va a ser sumamente difícil de cumplir, pues tiendo a extenderme; sin
embargo trataré de ceñirme al formato, o quizás divida un artículo en dos partes en caso
que resultara ser muy extenso.
Entonces surgen las grandes preguntas. En estos tiempos de enajenación y locura
colectivas que se expresan en todo orden de cosas tanto a nivel social como individual,
¿sobré qué puedo escribir?, ¿debo escribir sobre lo que pasa en nuestra comunidad, en el
mundo, o lo que pasa en nuestra psique?, ¿sobre cuestiones sociales, sicológicas o
espirituales?, ¿sobre arte, cultura, o política? ¿Para quién escribir, a quién debiera
dirigirme?, ¿a las elites cultivadas o a los que carecen de instrucción; a los jóvenes, a los de
edad mediana, o a los viejos; a las mujeres o a los hombres; a los pobres o a los ricos; a los
trujillanos, a los limeños, a los que ostentan el poder o a los que lo soportan?
Cavilando sobre estas interrogantes he llegado a la conclusión que lo mejor que podría
hacer sería escribir sobre mis reflexiones y experiencias personales sobre asuntos que
atañen a la esencia de nuestra naturaleza humana y nuestro accionar en sociedad. Y
dirigirme al ser humano independientemente de sus condicionamientos sociales y
económicos, de género, de su posición política, nivel educativo, etnicidad, nacionalidad.
En otras palabras dirigirme a la esencia del ser humano con una suerte de crónicas de
índole subjetiva, tratando de ligar lo que ocurren en nuestro mundo interior con aquello
que nos circunda—nuestro entorno social. Hasta pronto.

Por NTrujillo

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