Durante esta época del año, en el Perú suelen dominar las lluvias, los vientos fuertes y la neblina. Motivo por el cual suelen alterarse con mayor frecuencia los contagios de virus respiratorios, dentro de los cuales aparecen con mayor frecuencia la gripe y el resfriado común.

Debido a que estos dos tipos de enfermedades tienen sintomatologías semejantes puede ser complicado notar las diferencias entre ellos si solo son basados en algunos indicios o mitos de la gente. Por lo que se recomienda ir a especialistas con una capacitación de posgrado como la que se puede recibir en Universidad TECH Perú.

 Síntomas de resfriado común

Un estudio de la licenciada en farmacia, María Rafaela Rosas, explica que “el resfriado común es una infección viral aguda del tracto respiratorio que a menudo trascurre con inflamación de las vías aéreas altas (nariz, senos paranasales, laringe, tráquea y bronquios) sin embargo, no produce fiebre y es poco dañino para el organismo. El diagnostico se inicia con la aparición de estornudos, goteo nasal acuoso y abundante, picor de garganta, congestión nasal y malestar general. Con el tratamiento correcto los síntomas suelen desaparecer entre cuatro a diez días”.

Síntomas de gripe

Por otra parte, la gripe es una afección vírica aguda de las vías respiratorias superiores que, por el contrario del resfriado brota bruscamente con un cuadro febril (entre 38 a 40 °C) y se acompaña de dolores musculares, principalmente en la zona lumbar y las piernas, también produce dolor de cabeza intenso y persistente que puede causar incluso intolerancia a la luz, tos seca, fatiga, dolor al ingerir alimentos y malestar general.

Como el resfriado, tiende a remitir la sintomatología tras la incubación, transcurridas entre 48 y 96 horas. Desde el inicio de los síntomas, la fiebre empieza a disminuir junto con las demás dolencias y  a medida que pasan los días si no surgen complicaciones, la enfermedad desaparece como máximo en siete días. Si surgen complicaciones es posible que trascienda a una bronquitis o una neumonía que, en algunos grupos de riesgo biológico, pueden tener un pronóstico grave y llevar incluso a la muerte.

Tras mostrar las diferencias de los signos de manifestación de estas dos enfermedades, recomendamos evitar la automedicación, siendo preferible recurrir a un profesional para un diagnóstico y un tratamiento médico adecuado.