En un fallo ejemplar contra la explotación infantil, el Poder Judicial condenó a 15 años de prisión efectiva a los propietarios de un bar clandestino ubicado en el mercado La Hermelinda. Los sentenciados, identificados como Ángelo Villanueva M. y Yessenia Solano G., fueron hallados culpables del delito contra la dignidad humana en la modalidad de trata de personas agravada.
La sentencia se sustenta en la denuncia del Ministerio Público, que logró demostrar que dos menores de edad fueron víctimas de una red de explotación diseñada para maximizar las ganancias del establecimiento a costa de su integridad.
El «modus operandi» de la explotación
Durante el juicio oral, el fiscal a cargo presentó pruebas contundentes que acreditaron cómo los imputados contactaron, transportaron y finalmente recibieron a las víctimas en el interior del centro de abastos. Según la fiscalía, el bar operaba bajo la fachada de un negocio de bebidas, pero en realidad funcionaba como un centro de explotación.
«Ambas menores ejercían la labor de acompañamiento a los clientes e incluso bebían con ellos, con la finalidad de generar un mayor consumo de bebidas alcohólicas y, por ende, mayores ganancias para los hoy condenados», detalló el representante del Ministerio Público durante la audiencia.
Justicia para las víctimas
La investigación fiscal determinó que las menores eran obligadas a interactuar con los parroquianos en condiciones que vulneraban su dignidad y derechos fundamentales. El tribunal consideró que el agravante de ser menores de edad y el aprovechamiento de su vulnerabilidad justificaban la severidad de la pena impuesta.
Además de la pena privativa de la libertad, los sentenciados deberán pagar una reparación civil a favor de las víctimas. Este fallo marca un precedente importante en la lucha contra la criminalidad que opera en las zonas periféricas de los mercados de la ciudad, donde la informalidad suele encubrir delitos de trata.



