Policías de la Comisaría de Laredo y representantes de la Dirección Desconcentrada de Cultura de La Libertad constataron la destrucción total del geoglifo Triple Espiral, un símbolo prehispánico con más de mil años de antigüedad ubicado en la zona arqueológica Quebrada Santo Domingo, en el distrito de Laredo, en la provincia de Trujillo.
Según el Acta de Constatación Policial, la emblemática estructura de líneas continuas, que medía 15 metros de largo y estaba asociada a rituales ancestrales del agua, fue borrada por completo. En su lugar, las autoridades hallaron un área de 21 metros de largo por seis de ancho de tierra removida manualmente.
A solo 100 metros del geoglifo destruido, las fuerzas del orden descubrieron un campamento rústico que evidenciaba una ocupación reciente. La instalación contaba con una estructura de madera techada con una manta celeste, cuatro colchones, una cocina de tres hornillas con su respectivo balón de gas, mesas, bancos de plástico, menaje y provisiones de alimentos como arroz, huevos y aceite.
Las investigaciones apuntan a Manuel Francisco Sánchez Ávalos como el principal sospechoso detrás de la destrucción manual de la Triple Espiral, presuntamente en represalia por el primer desalojo que le hicieron las autoridades hace menos de una semana.



