El empresario minero Jenss Lara Tantaquilla, secuestrado la madrugada del 30 de agosto, en un sangriento ataque que dejó muertos a cuatro de sus acompañantes, fue abandonado casi 30 horas después cerca de la planta de tratamiento de agua El Cortijo, frente al cementerio Padre Eterno, en el distrito de Huanchaco, en Trujillo.
Los criminales lo dejaron libre tras el pago de un rescate de 2,5 millones de dólares. Aunque la familia niega haber dado un céntimo por ello. El padre de Jenss aseguró que logró la liberación de su hijo gracias a “contactos” que lo ayudaron.
Más capturas
El 2 de setiembre la policía ubicó el vehículo marca Susuki de placa T3X-310, en el interior del inmueble ubicado en el pasaje Uruguay 134 de la urbanización Torres Araujo, en Trujillo, el cual, según la Policía, tuvo participación en el secuestro. «Estando bajo los presupuestos de flagrancia se procedió a detener a Juan Manuel Bocanegra Enríquez (23) y Roy Stiven Bocanegra Marreros (22)», dijo el general Víctor Revoredo.
Al día siguiente fue detenido Roy Peter Bocanegra Aguilar, en el distrito de Parcoy, provincia de Pataz. Bocanegra Aguilar, según Revoredo, habría participado como operador logístico y trasladó las armas y uniformes, en el vehículo de placa T3X-310.



