El disfraz de policías para cometer los más violentos delitos es una modalidad que se viene empleando por las organizaciones criminales. La madrugada de este domingo 30 de agosto, en plena celebración del Día de la Patrona de la Policía, Santa Rosa de Lima, un grupo de malhechores camuflados como elementos del Grupo de Respuesta Especial para el Crimen Organizado (Greco), secuestraron al empresario minero Jenss Lara Tantaquilla.
El hecho ocurrió en la avenida Húsares de Junín, en Trujillo, y el rastro que dejaron los facinerosos fue terrible: cuatro personas asesinadas. Una era la pareja de Lara, Farhad Andrea Monzón Lingán; otra era su amiga, Nadia Edith Urtecho Rodríguez. Respecto a los hombres, actuaban como personal de seguridad de Jenss Lara y fueron identificados como Luis Alberto Rojas Ramos y Christopher Eduardo García Álvarez. Hasta el momento, no se sabe nada de la víctima.
Pero este no es el único hecho ilícito que también tuvo repercusión nacional cometido por falsos policías. En octubre de 2023, el hombre de negocios Iván Díaz Garrido fue sacado con gran violencia de su local en la avenida Perú (Trujillo) por sujetos que vestían chalecos de la División de Investigación Criminal (Divincri). Los integrantes de la organización criminal “Los Pulpos” lo dejaron libre tras haberle torturado para que su familia pague rápidamente el rescate. Según la Policía, en el secuestro del domingo también están involucrados “Los Pulpos”.
Es de señalar que en diversas ciudades del país, en locales que no están autorizados, se venden prendas y distintivos de la Policía, que fácilmente se pueden adquirir por cualquier persona. Hace años se exigió que este tipo de indumentaria se expenda dentro de la institución policial, pero no hubo eco.



