El Gobierno de Burkina Faso, país ubicado en África occidental, prohibió que influencers y creadores de contenido viajen a su territorio para fotografiar o grabar a niños y personas en situación de vulnerabilidad con fines de difusión en redes sociales, especialmente si es para tratar de obtener “likes”. La medida busca combatir el denominado “poverty porn” o “pornografía de la pobreza”.
La nueva normativa también establece la acreditación de voluntarios, exige que parte de los fondos recaudados se destine a proyectos de recuperación y autonomía de las comunidades y prioriza la compra de productos locales. El Gobierno del capitán Ibrahim Traoré sostiene que estas medidas buscan proteger la dignidad de la población y reforzar la soberanía de Burkina Faso.
La pornografía de la pobreza describe el uso de imágenes de personas que viven en condiciones de extrema necesidad para provocar una fuerte reacción emocional en el público y, en algunos casos, conseguir donaciones, visualizaciones, seguidores o mayor alcance.



