El presidente de la Misión Internacional de Ciudades Seguras de América Latina y el Caribe, José Manuel Saavedra, afirmó que el modelo de seguridad implementado por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele Ortez, no puede trasladarse de manera automática al Perú debido a las profundas diferencias entre ambas realidades criminales.
Saavedra explicó que, mientras El Salvador enfrentó principalmente estructuras de pandillas con dominio territorial, el Perú combate organizaciones dedicadas a la minería ilegal, el narcotráfico, la extorsión, el sicariato y otras modalidades del crimen organizado transnacional. En ese contexto, sostuvo que cualquier estrategia de seguridad debe adaptarse a las características del Perú.
El experto consideró positivo el anuncio de la presidenta electa, Keiko Fujimori Higuchi, de ampliar la infraestructura penitenciaria debido al grave hacinamiento que enfrenta el sistema carcelario peruano. Recordó que Perú mantiene un déficit superior a las 60 mil plazas para internos, situación que dificulta el control penitenciario y favorece la expansión de organizaciones criminales.


