La alteración de la postura, ya sea al estar de pie o al caminar, así como los problemas para mantener el equilibrio, no siempre son consecuencia de una mala postura o del paso del tiempo. En muchos casos, estos signos pueden ser una señal temprana de enfermedades neurológicas, como el Parkinson, o de secuelas de un evento cerebrovascular, advierte un especialista.
El Dr. Franz Sifuentes, neurólogo de la Clínica San Pablo Trujillo, advierte que estos síntomas no deben pasarse por alto. “Si una persona comienza a inclinarse al caminar o sufre caídas frecuentes, es posible que exista una causa neurológica de fondo, por lo que es fundamental que sea evaluada por un especialista. Si estos síntomas progresan, pueden afectar significativamente sus actividades diarias”.
Según el especialista, a diferencia de una mala postura adquirida por rutina, las causas neurológicas suelen acompañarse por movimientos involuntarios como temblores o pequeñas contracciones involuntarias de músculos. Para detectarlas, el neurólogo, a través de una evaluación clínica determinará si es necesario realizar estudios avanzados de neuroimagen o electrodiagnóstico, que ayudan a identificar si el origen del problema está en el cerebro, los nervios o los músculos.
Reconocer estos cambios y acudir a una evaluación médica a tiempo puede marcar la diferencia para identificar la causa e iniciar el tratamiento adecuado. La Clínica San Pablo Trujillo cuenta con atención especializada en neurología y la tecnología necesaria para el diagnóstico y manejo de estas enfermedades.


