A cinco días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, este 7 de junio, el candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez Palomino, presentó un nuevo plan de gobierno. El documento, improvisado, evidencia variaciones en los enfoques constitucional, económico, social y de relaciones exteriores en comparación con los lineamientos presentados durante la primera etapa de la campaña. Esta vez hasta fomenta la inversión privada.
Uno de los principales cambios de la agrupación política es su postura sobre el cambio de la Carta Magna. Mientras que la propuesta inicial contemplaba un reemplazo total de la Constitución a través de un proceso popular que ellos predicaban como «Asamblea Constituyente». En contraste, la nueva propuesta establece una “reforma constitucional mediante consenso nacional y referéndum, garantizando la participación ciudadana y el respeto al orden democrático”.
En otro de los pasajes del nuevo plan de gobierno de Roberto Sánchez se indica que se respetará la propiedad privada y los contratos, promoviendo responsabilidad social, sostenibilidad ambiental y desarrollo territorial equilibrado. “Ser Estado de economía de mercado abierta, respetuosos de los tratados internacionales de libre comercio, con normas amigables a la inversión interna y externa, cuyos contratos estén protegidos por el Estado de derecho”, dice.


