La primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia las ganó el candidato de la derecha, Abelardo de la Espriella, con 43,74% de los votos (10 millones 359 mil 902), mientras que el oficialista de la izquierda, Iván Cepeda, obtuvo 40,90% (9 millones 687 mil 508).
Sin embargo, el presidente Gustavo Petro Urrego expresó a través de X que no reconoció los resultados del preconteo de las elecciones del domingo 31 de mayo, que dieron como ganador a de la Espriella.
“El llamado conteo transmitido no tiene fuerza vinculante, sus datos no son norma pública”, escribió el mandatario. Según él, los algoritmos del software de los hermanos Bautista, responsables del preconteo, se modificaron en tres ocasiones durante la última semana, lo que habría generado un registro de 800.000 personas adicionales que no aparecen en el censo, lo que significaría un supuesto fraude.
Cepeda coincidió en que existen inconsistencias en los datos preliminares. “Hemos logrado más de 10 millones de votos mal contados… estamos hablando de 850.000 personas. Queremos que eso se aclare”, afirmó, señalando mesas con “votaciones atípicas” que requieren verificación.
Por su parte, De la Espriella rechazó las denuncias y acusaciones del oficialismo. Durante un acto en el Malecón de Barranquilla, el autodenominado outsider advirtió que la democracia debe mantenerse “por la razón o por la fuerza” y llamó a la fuerza pública a garantizar el respeto de los resultados.


