¿Y las autoridades? Ausencia de Concurso de la Marinera genera S/. 40 millones de pérdidas en Trujillo
El Concurso Nacional y luego Internacional de Marinera que cada año organizaba el Club Libertad en Trujillo generaba gran expectativa no solo entre las parejas que se presentaban en las diferentes categorías con la esperanza de ganar el primer lugar, sino entre los diversos actores económicos de la ciudad por el gran dinamismo económico que significaba la fiesta de nuestro baile de bandera. Había un flujo de S/. 40 millones que se inyectaban a la ciudad.
En efecto, durante el tradicional concurso, el turismo en la ciudad crecía en promedio entre 25% y 35%, dinamizando hoteles, restaurantes, transporte y comercio local. En sus ediciones más exitosas, el Concurso Nacional e Internacional de la Marinera, organizado por el Club Libertad, ha congregado a más de 50 mil visitantes y generado un movimiento económico estimado entre S/. 30 y S/. 40 millones en apenas una semana, con un gasto promedio diario por visitante superior a S/. 180 y estadías de 3 a 4 días.
Sin embargo, tras peleas entre la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) y el Club Libertad por el uso del coliseo cerrado Gran Chimú y el tema de seguridad, la directiva del referido club decidió llevar el concurso a Lima.
Ello significó que la ocupación hotelera cayera hasta 40%, que decenas de academias dejaran de recibir ingresos por inscripciones y ensayos, y cientos de pequeños negocios —desde modistas hasta taxistas— vieran reducidas sus ventas en plena temporada alta. Es que no es solo un concurso: es empleo temporal, vitrina cultural y marca ciudad. Sin embargo, hasta hoy no se transparentan cifras oficiales actualizadas sobre el impacto real de su paralización, pese a que la ciudad es la principal perjudicada.
Hoy, mediante la actividad Trujillo Es Marinera (TEM) 2026, la Municipalidad Provincial de Trujillo intenta reactivar el Concurso Nacional de Marinera sin mayor estrategia, tratándola como un simple certamen y no como el potente motor económico que históricamente ha sido. La marinera no es solo tradición y pañuelos al viento: es identidad, desarrollo y oportunidad. Si no se planifica con visión y articulación público-privada, quien pierde no es la fiesta… es Trujillo. Es hora de que tanto el sector público (MPT) y el privado (Club Libertad) dialoguen para que se devuelva la marinera a escenario trujillano.