ONPE excluye a Galaga de entrega de material electoral para la segunda vuelta y vuelve a generar dudas
Como se veía venir, la ONPE decidió excluir a la empresa de logística Galaga S.A.C. del nuevo proceso de contratación que determinará al responsable de la entrega del material electoral para la segunda vuelta. Esta decisión se genera luego de los inconvenientes suscitados en la primera jornada de los comicios del pasado 12 de abril y tras una serie de renuncias de altos funcionarios de la institución electoral.
Según información difundida por medios nacionales, la ONPE busca evitar que se repitan hechos parecidos a los que tuvieron lugar durante la primera vuelta, cuando la mala coordinación entre la empresa y el órgano estatal terminaron generando un evidente y escandaloso retraso que obligó a ampliar - de forma histórica - la jornada de votación por un día más.
Los cambios
Ahora, lo que la ONPE ha planteado es la modificación de algunos requisitos para el nuevo proceso de contratación, siendo uno de los cambios más resaltantes - y cuestionables - la reducción de la flota vehicular para el transporte del material electoral. Y es que, si aquella primera vuelta contó con 40 unidades, esta vez solo serán 20, lo cual ha despertado ciertas inquietudes entre especialistas del rubro, quienes señalan que esta cantidad podría ser insuficiente.
Junto a ello, los equipos informáticos que también estaban pactados para debutar durante la primera jornada electoral, han sido excluidos de esta segunda vuelta, de forma que se puedan evitar retrasos como los que se registraron un día antes del 12 de abril.
La respuesta de Galaga
Por su parte, Galaga habría intentado volver a participar del proceso de licitación pese a haber sido excluida. Y es que la defensa legal de esta empresa ha asegurado que la ONPE no les ha entregado los pagos correspondientes a los servicios que brindaron durante la primera vuelta.
Como se recuerda, los inconvenientes suscitados aquel 12 de abril motivaron una ola de renuncias, entre ellas, la del exjefe de la institución, Piero Corvetto, el cual se encuentra siendo investigado junto a otros funcionarios por las presuntas irregularidades, tanto de aquel día como del contrato suscrito con Galaga, empresa que de por sí ya tenía malas referencias.